miércoles, 24 de agosto de 2016

MUSEO GALLEGO DE LA MARIONETA. LALÍN


La última vez que pasamos por Lalín, un amigo nos recomendó acercarnos a conocer el Museo Gallego de la Marioneta y hasta allí nos acercamos.
El museo, inaugurado en 2001, se encuentra en el impresionante Pazo de Liñares, en un entorno rural muy tranquilo y que permite hacerse una idea de la importancia de la localidad en su momento y de la familia dueña del pazo.
El tamaño es pequeño, y se divide en dos estancias en sendos pisos comunicados por una impresionante escalera de piedra. La exposición permanente se basa en la donación de las marionetas de la compañía Viravolta Títeres, y cada año se añaden más piezas.
Resulta impresionante ver el trabajo artesanal de las marionetas expuestas, provenientes de varios países del mundo, y el detalle de todas y cada una, unos trabajos dignos de visita, más aún si vamos en familia.
Además de las salas de exposiciones, el edificio tiene biblioteca (estaba cerrada cuando fuimos), salas para actos y eventos y oficinas de investigación y documentación. A lo largo del año se hacen diferentes actividades divulgativas y talleres infantiles.



El acceso es libre y hay una urna en la que si se desea se puede realizar una donación.
No dejéis de recorrer el jardín trasero del pazo ni la balconada con arcos, desde los que se tiene una vista fantástica del entorno.
Cuidado cuando vayais, no está señalizado como museo, encontraréis todas las señales con el nombre del Pazo de Liñares. Hay un desvío en la carretera que va de Lalín a Santiago y que en dirección Lalín os quedaría a mano izquierda un par de kilómetros antes de llegar a la zona urbana, en la parroquia de Prado.
Abre de martes a domingo de 10 a 14 y de 17 a 20 horas.


viernes, 29 de julio de 2016

EL CASTILLO. LUIS ZUECO

Si hay algo que Luis Zueco sabe hacer a través de sus novelas, es contagiar su pasión por los castillos. Ya lo hizo en El escalón 33, y con El castillo vuelve a confirmar su capacidad de conseguir que los lectores no solamente se metan de lleno en la historia del castillo, visualicen sus torres, muros... Sino que realmente apetezca visitar estas misteriosas edificaciones y ver cómo están hoy día. Os puedo asegurar que tras haber leído las 700 páginas de la novela, me hubiese ido a Loarre sin pensarlo dos veces (¡qué lástima que esté tan lejos!)
Además de la construcción de esta fortaleza militar, ordenada por Sancho III El Mayor, la novela nos va desgranando el día a día de constructores y pobladores de este lugar, así como los enfrentamientos con aquellos que no quieren que Loarre se finalice y gracias a él se consiga avanzar en la conquista de nuevas tierras.
No solamente evolucionan los protagonistas de la historia durante las décadas que se describen (1027 al 1082), sino también los sistemas constructivos y el estilo de bóvedas, capiteles...

"La actividad era frenética en el castillo de Loarre. En pocos días desbrozaron la zona circundante al recinto por su lado interior, donde empezó a construirse la segunda de las torres, la que debía ser exenta. Picar la roca madre para que sirviera de cimientos no fue tarea fácil, y numerosos trabajadores se dejaron gran parte de sus fuerzas en ello. Esa torre albarrana era la que más hombres requería, se estaban movilizando enormes cantidades de sillarejos y mampostería para asentar su base. (pág. 157)

"La clave de toda muralla, torre, castillo, o cualquier otro edificio, es la solidez. Sucede lo mismo en los hombres, unos pueden ser más rápidos, más hábiles, más fuertes, más inteligentes; pero al final, es la solidez de su espíritu la que determina su futuro en la vida". (pág. 157)

"Los días se hicieron eternos, el trabajo era repetitivo y poco agradable, los religiosos hablaban poco, siempre orando. Las gentes que trabajaban las tierras y ayudaban en las obras eran oscuras y poco amigables, incluso había un pobre desgraciado que padecía algún tipo de locura, andaba siempre saltando y riendo." (pág. 316)

"Loarre es más que un castillo, es el castillo, el que debe defender un nuevo reino, el que nos permitirá tomar las ricas tierras del sur que nos arrebataron hace siglos unos infieles, el que devolverá la fe a miles de almas." (pág. 335)

"Fortún miró al cielo en busca de Su Señor, Él debía marcarle el camino. La construcción de aquel castillo era su forma de complacerle, sabía que era su voluntad y por esa razón trabajaba hasta desfallecer. Era Él quien le guiaba cada día, quien dirigía su mano sobre los planos de los pergaminos y le daba fuerzas para dirigir a los hombres a su mando." (pág. 617)

Castillo de Loarre. Foto: www.romanicoaragones.es



Reconozco que me costó un poco meterme en la historia, y que hasta la mitad del libro la verdad es que Loarre no había conseguido enamorarme, pero termino el libro, como os comentaba, deseando poder verlo y no solamente eso, apreciando lo que supuso para los hombres y mujeres de la época levantar este lugar, el gran esfuerzo, las vidas perdidas, la entrega al trabajo, las motivaciones de todos, nobles, religiosos y pueblo llano. No sólo el cómo sino el por qué de Loarre. Un pedazo de historia y una fortaleza  emblemática de la que apenas conocía el nombre y su ubicación. 
Os recomiendo no solamente esta novela, sino que sigáis a Luis Zueco, tanto si os gustan los castillos como si no os llaman la atención, porque os hará apreciar lo que significan, algunos de sus secretos, misterios y valor histórico y artístico.

miércoles, 6 de julio de 2016

ALTERWORLD. Lo saben todo de ti

Junio, 2015. Beppa Mardegan es una brillante agente italiana de Europol especializada en ciberdelincuencia y crimen organizado. Cuando su jefe, Patrick White, le asigna la investigación de un accidente de aviación en el que ha muerto un alto cargo de seguridad informática de Europol, no imaginaba que su vida comenzaría una cuenta atrás de 30 días.
Beppa deberá enfrentarse a unos crímenes que ocurren simultáneamente en el mundo real y en el virtual sin dejar de proteger a su amiga Caterina a la que la mafia ha robado su identidad. Además, se verá obligada a lidiar con uno de los ciberdelicuentes más buscados internacionalmente, alguien tan seductor como peligroso; aunque para ello tenga que valerse de métodos que están en la frontera de la legalidad.
Extorsión, secuestro, asesinatos, tráfico de órganos, falsificación de identidades, comercialización de medicamentos falsos… Un trepidante thriller con una protagonista con tanto talento para la tecnología como incapacidad para manejar sus emociones.
(Sinopsis de la editorial en su web)
Esta novela tan apetecible fue una de mis últimas adquisiciones en papel. Había leído además algunos libros de Versátil que  me habían gustado, como los de Nieves Abarca, y la verdad es que el tema que nos propone Antonia Huertas, que domina el tema del que habla (es experta en robótica virtual y profesora de Informática en la universidad), resulta muy atractivo.
A lo largo de la novela viviremos la historia de su protagonista, Beppa, tanto en el mundo real como en el virtual, que en un principio solamente vincula al ámbito laboral pero que terminará mezclándose, planteando la pregunta del límite entre ambos mundos en los que todos de una forma u otra estamos presentes, y que no siempre sabemos separar.
Beppa tiene un cargo importantísimo en la Europol y trabaja de forma brillante, aunque para los que somos ajenos al mundo de la informática he de reconocer que esta parte de la novela se hace un poco cuesta arriba. Imagino que para alguien entendido en la materia es muy complicado bajar al nivel medio, pero en mi caso algunos pasajes han sido complicados.
Antonia Huertas
La trama me ha parecido interesantísima y muy bien llevada, la verdad es que resulta escalofriante darse cuenta de lo expuestos que estamos, de la cantidad de cosas que pueden hacerse, para bien o para mal, tecleando en un ordenador. Me ha faltado ritmo, me ha faltado una protagonista más trabajada, el punto más débil de esta novela en mi opinión. 
Quizá pueda parecer extraño, pero he tenido la sensación de estar leyendo una historia condensada. Son 265 páginas que podrían ser perfectamente 350 y seguro que no le sobraría ni una, aligerando un poco los párrafos en los que Beppa trabaja y profundizando un poco más en ella y su relación con otras mujeres de la novela, una de ellas muy especial (no puedo desvelarla sin estropear la historia). 
En resumen, no es que me haya disgustado la lectura, ya os digo que la trama está muy bien pensada y se nota que la escritora se maneja en un terreno que domina, pero si la informática se os hace cuesta arriba, como a mí, quizá os diría que os vais a liar un poco y habrá partes que no entenderéis del todo.


martes, 21 de junio de 2016

NOSOTROS, LOS DE ENTONCES

La novela de Marta Rivera de la Cruz termina con un agradecimiento a tres hombres que seguro que os suenan: Pepe Solla, Paco Roncero y Oriol Balaguer, porque la gastronomía ocupa un lugar importante y los menús de Valvanera, cuyo restaurante tiene una estrella Michelín, se han puesto en manos de tres cocineros de primera en nuestro país. Pepe Solla ha diseñado el menú que Valvanera cocina el primer día para sus amigos, y su propuesta es más que deliciosa: para el aperitivo, ostras y berberechos con agridulce de pimentón, centolla asada con mayonesa de wasabi y erizos de mar y jurel sobre tartar de verduras y los primeros guisantes. A continuación, lubina sobre callos marinos y lengua de vaca con cebollas.
La autora es rigurosa en esto, no deja a la improvisación detalles que pueden restar credibilidad a la historia de la cocinera, y es algo que me gusta mucho de Marta Rivera de la Cruz, sus personajes están muy trabajados, son veraces y hacen que nos metamos de lleno en el argumento.
En esta ocasión conoceremos a seis amigos que se encuentran veinte años después en el delicioso pueblo de Saint-Rémy, en la provenza francesa, donde Valvanera regenta un pequeño hotelito con restaurante. Jorge, Roberto, Cecilia, Lourdes, Mauro con su mujer Isabel y Valvanera pasarán tres intensos días en los que recordarán los viejos tiempos, se contarán secretos que en su momento no se desvelaron, se confesarán amores o debilidades insospechados y sobre ellos en muchos momentos planeará la duda sobre si su presente sería diferente de haber sabido ciertas cosas hace 20 años, o haberse atrevido a tomar otros caminos.
Con pequeños altibajos en su reencuentro, discusiones, lágrimas, abrazos, alegrías, los momentos se viven con gran intensidad, reflejando un cariño entre los seis que ha permanecido inalterable, una complicidad que perdura, y al caer en la cuenta de que atesoran algo tan importante, deciden que este reencuentro sea el comienzo de otra etapa, en la que no estarán dispuestos a perderse de vista otros 20 años más.
Marta Rivera de la Cruz, con  un estilo sencillo pero muy trabajado, nos envuelve completamente en el ambiente creado por los seis amigos, como os decía antes, nos sirve unos platos deliciosos, un puñado de reflexiones sobre las que volver y una vez más es un acierto leer a esta escritora.

"Hubo un coro de risas. Jorge se esponjó: allí estaban sus amigos riendo al mismo tiempo. En aquel momento, en aquel instante, por unos segundos, los seis eran felices. Porque la felicidad es eso, pensaba él, no algo absoluto ni constante, sino una especie de punción intensa y breve que no dura mucho, pero que puede dar energía para seguir caminando". (pág. 237)
"Ese día me di cuenta de que había cometido un error. las personas se acostumbran a las cosas buenas y dejan de valorarlas. Simplemente las dan por descontadas. Robe consideraba que merecía desayunar en la cama, igual que Étienne pensaba que se merecía una mujer capaz de mandar todo a paseo para hacer mousse de oca". (pág. 293)

Un rincón de Saint-Rémy
Os recomiendo esta novela, además es una lectura fácil para llevaros de vacaciones. Invita a la reflexión, pero de una manera ligera, y tiene momentos muy simpáticos, seguro que pasaréis unas horas muy entretenidos conociendo a estos seis amigos que se encuentran tantos años después.

lunes, 13 de junio de 2016

EL SECRETO DEL CALÍGRAFO

Esta novela llegó a mis manos de pura casualidad. Estando en una librería me llamó la atención la portada de la última novela de Rafik Schami, así que tomé nota y fui a mi biblioteca a ver si tenían algo de este escritor de origen sirio que para mí era un absoluto desconocido, a pesar de haber tenido un enorme éxito con El lado oscuro del amor
Además de esta novela, en la biblioteca tenían El secreto del calígrafo, que fue mi elección final, por tener muchas menos páginas que la primera, la verdad es que no me atreví a que mi primer contacto con Schami fuese un "tocho".
La historia que encontraremos en esta novela nos lleva a la ciudad de Damasco tras la independencia de Siria, a mediados del siglo pasado. Nura, la esposa del reputado calígrafo Hamid Farsi, ha huído y crecen los rumores sobre los motivos, unos apuestan por que ha escapado de su marido y otros opinan que se ha fugado con un amante. 
Con este punto de partida, iremos conociendo la vida de Nura y la del calígrafo, tanto su vida juntos como el recorrido anterior de ambos, antes de que sus familias concertasen su matrimonio.
Cristianos, judíos y musulmanes conviven en Damasco, mostrándonos que aunque la vida cotidiana es tranquila y armónica, entre ellos hay muchos prejuicios que todavía perviven. 
Lo que más me ha llamado la atención de esta lectura es poder conocer la vida cotidiana, las costumbres y sobre todo el papel de la mujer en este momento y este lugar del mundo. He de reconocer que por momentos me costó pensar que la historia que estaba leyendo había ocurrido hace menos de un siglo, porque tanto las costumbres como el ambiente parecían retratar una sociedad del siglo XVIII, aunque la ciudad empieza a construir sus barrios residenciales y proyectar sus primeros centros comerciales.
Rafik Schami

La mujer no tiene que tener pensamiento propio, no ha de tener capacidad de decisión y su felicidad o intereses no importan nada, ni es nada sin un hombre a su lado... No digamos su placer sexual, un espacio reservado únicamente al hombre, tanto en el hogar como fuera de él, con frecuentes visitas a los prostíbulos.

"Cuando te tome, no tengas miedo de él. Aprieta los dientes y él ya estará dentro, y antes de que hayas contado hasta diez escupirá en tu interior el zumo de sus deseos. Empieza a contar de nuevo, y antes de que hayas llegado a cien, lo oirás roncar; si es muy potente lo repetirá tres veces como máximo, y entonces no será más que un trapo sudoroso" (pág. 146).

"Widad le aseguró que estaba mucho mucho mejor que algunas mujeres. Nura sabía que Widad, y también Sultana y otras amigas, nunca podían salir sin compañía masculina. Su frontera era la puerta de su casa. Sultana incluso tenía que mirar a escondidas por la ventana sin que nadie la viera" (pág. 196).

"Entre los cristianos nadie tenía gran interés en saber quién visitaba a quién. Las casas estaban abiertas, y hombres y mujeres se visitaban unos a otros. Ella ya lo había visto siendo niña porque en el barrio de Midán vivían muchos cristianos. Allí las mujeres se sentaban con los hombres durante las visitas" (pág. 276).

En el tema de la educación en las escuelas, por desgracia poco ha cambiado desde entonces hasta ahora y seguramente esta reflexión podría aplicarse a nuestro propio país hoy día:

"Fustigamos a nuestros niños hasta convertirlos en papagayos que lo aprenden todo de memoria. El principio del aprendizaje memorístico es comprensible y útil en el desierto, pero ahora tenemos libros que conservan el saber mejor que cualquier memoria. La repetición educa para ser súbditos y asfixia las preguntas de los niños. A los diez años presumen de saber recitar libros enteros, pero sin haber entendido una línea. Nuestros niños deben aprender a comprender preguntando, y no sólo a reproducir de memoria" (pág. 396).


Damasco
He disfrutado de esta novela, metiéndome por las callejuelas damascenas, deleitándome con el ambiente de las calles comerciales, los antiguos oficios, la gastronomía... Y sorprendiéndome e indignándome por el lugar de la mujer, que creí que en aquel momento sería algo mejor. Es enorme el contraste entre musulmanes y cristianos en este aspecto concreto. 
La conclusión es evidente: El conocimiento del otro enriquece la relación, la normaliza. Muchas veces partimos de prejuicios que no se corresponden con la realidad y en ocasiones nuestros miedos a otras culturas provienen del  desconocimiento que tenemos de ellas.
Un autor que os recomiendo, para mí ha sido un grato descubrimiento y seguro que leeré algo más de él.

viernes, 20 de mayo de 2016

PROMÉTEME QUE SERÁS DELFÍN























Hace tres años se publicó Prométeme que serás delfín en ebook y esta semana se ha cumplido el sueño de Amelia Noguera de ver en papel esta novela de la que hoy os hablo.
La historia que nos cuenta es la de un colegio en el que aparece asesinada una profesora, metida dentro de un armario y con la boca y las muñecas enrolladas con celo. Profesores y alumnos vivirán con miedo estos momentos, algunos tienen sus sospechosos... Pero el libro encierra mucho más que un domestic noir al uso, porque si algo sabe hacer Amelia es conseguir que el lector se calce los zapatos de los personajes y realmente forme parte de la historia, sienta la angustia de Sofía cuando Adela la castiga, la preocupación de su madre, porque no es nada fácil lidiar a diario con una niña como ella, con TDAH, una niña diferente que no encaja en un mundo estereotipado, donde todos los perfiles han de ser planos. Menos aún cuando se está sola, cuando el padre no ha querido o no ha sabido llevar la situación, así que tendrá que ayudar a Sofía lo máximo posible y tratar de que el sistema educativo entienda que no es rebelde, que no es mala, que simplemente su cerebro funciona de una forma distinta. Y no sólo eso, ella es especial, un delfín, un tipo de persona tan necesaria como poco frecuente.

"Seguimos enseñando lo mismo que hace doscientos años. Como si nada hubiera cambiado. Hazme caso, no hay que darle demasiada importancia a los exámenes y, sobre todo, jamás hay que creer que, si los suspendes eres tonto. Lo de las inteligencias múltiples se sabe hace dos décadas al menos; los americanos, sí, que siempre van por delante. Nosotros los profesores poco podemos hacer en eso, el sistema es el que es; aunque luego cada uno puede hacer muchísimo si es valiente..." (pág. 92)

Madre e hija son realmente las protagonistas, las que nos atraparán y a través de ellas viviremos todo lo cotidiano, narrado por la madre en primera persona y por una amiga de la hija, el mundo adulto y el mundo infantil, desde el cual también se ve el de los adultos desde un prisma muy distinto.

" Creo que los niños  deberían hacer huelga indefinida hasta que los adultos dejen de someterlos al maltrato solapado que consiste en ignorarlos para casi todo. Y es que la mayoría no tienen demasiado claro que no hay tragedia más dolorosa en la vida de un chaval que el que sus amados progenitores decidan de repente y sin contar con él, cambiar algo que le afecta sobre todas las cosas, lo cual, además, suele ser habitual". (pág. 48)

Amelia Noguera. Foto: www.todoliteratura.es
Gracias a la enorme sensibilidad y capacidad de empatía de la escritora, nos meteremos con facilidad en el mundo infantil y sentiremos, al menos a mí me ha pasado, una gran inquietud. Lo que Amelia presenta y a mi entender denuncia a través de esta historia, me ha tocado mucho. Los dos días que tardé en leer las casi 300 páginas de la novela no podía parar de pensar en lo real, lo veraz de todo lo que ocurría entre sus páginas: El maltrato infantil, por parte de profesores, alumnos o incluso padres, que se silencia, se consiente o simplemente se interioriza como un hecho sin importancia; la penosa situación de colegios y hospitales por los recortes irracionales, que dejan sin profesores de apoyo a un niño que no es capaz de seguir el ritmo, o que no consideran necesario tratar a una persona de cierta edad que tiene un cáncer, mejor que se vaya, será una pensión menos que pagar... Así de sencillo, así de duro y así de claro nos lo cuenta Amelia, reflejando un país que por desgracia existe y situaciones que son reales y continúan.
En muchos momentos me he visto reflejada en la madre de Sofía, en los desacuerdos de la amiga que narra su día a día en el colegio... Yo tampoco entiendo este sistema que no es capaz de entender que lo diferente enriquece, que los niños no son todos iguales ni lo serán nunca, que mata la creatividad, que no motiva las naturales ansias de aprender, que no escucha a los niños, que impone la autoridad sin más, sin razonar, sin explicaciones.

"¿Copiando se aprende a pensar? Claro que no, a pensar se aprende leyendo, entendiendo y cuestionando lo que se lee; para copiar, están las fotocopiadoras. ¿Y dónde queda la imaginación, la fantasía? ¿Dónde queda la creatividad?". (pág. 109)
"¿Qué están enseñando estos profesores nuestros? ¿Que los niños no deben confiar en sus padres? ¿Que un profesor no puede pedir perdón? ¿A que siempre que mi hijo sale con notitas de queja de su profesora yo lo castigo aunque no sepa si ella tenía razón?". (pág. 153)

Aunque no todo lo que veremos es negativo, afortunadamente algunos personajes aportarán esa imprescindible esperanza, esas ganas de hacer las cosas de una manera distinta, mejor.

"Nuestra nueva tutora pensaba que dominar el difícil arte de entender aquello que te quieren transmitir las palabras en sus infinitas combinaciones además de saber articularlas para emitir sonidos, constituía la diferencia entre un analfabeto funcional y alguien capaz de pensar por sí mismo". (pág. 122)

Me ha gustado mucho la novela, creo que Amelia Noguera es una apuesta segura a la hora de decidir una lectura. Esta es una historia diferente a las que suele escribir, pero en esencia está su huella, tan reconocible y especial. 
Agradezco muchísimo a Suma de Letras que me haya enviado un ejemplar para poder leerlo y a Amelia su preciosa dedicatoria en la que me decía que sabía que el libro me perturbaría, y vaya si lo ha hecho, mucho.

lunes, 16 de mayo de 2016

LA LIBRERÍA AMBULANTE

En la contraportada de La librería ambulante podemos leer las siguientes palabras de Eugene O'Neill, Premio Nobel de Literatura: "Cuando tengo ganas de sonreír un poco, para que sean más ligeras las tardes, leo las primeras novelas de Morley". No he leído otras novelas de Morley, esta es la primera, pero puedo decir que coincido absolutamente con esta impresión, esta es una historia que se lee con una sonrisa permanente. 

Viajamos de la mano de Chistopher Morley a Estados Unidos en 1907, cuando las personas que vivían en pueblos pequeños o aldeas no tenían acceso a la cultura, menos aún a los libros. Roger Mifflin recorre el país en su caravana llena de libros, ofreciendo lecturas de casa en casa para todas las edades y gustos, logrando siempre que su público se interese por su pasión que es leer.

"Si en lugar de librero fuera panadero, carnicero o vendedor de escobas la gente correría a su puerta a recibirme, ansiosa por recibir mi mercancía. Y heme aquí, con mi cargamento de salvaciones eternas. Sí, señora, salvación para sus pequeñas y atribuladas almas. Y no vea cómo cuesta que lo entiendan. Sólo por eso vale la pena." (pág. 43)

"Es preciso ir a visitar a la gente personalmente, llevarles los libros, hablar con los profesores y presionar a los editores de periódicos locales y revistas agrícolas y contarles cuentos a los niños. Y entonces, poco a poco, uno empieza a lograr que los buenos libros circulen por las venas de la nación". (págs. 80-81)
La señorita Hellen McGill es una mujer como casi todas en aquel entonces, dedicada al cuidado del hogar y en este caso por su condición de soltera, al de su hermano. Una vida monótona exenta de emociones, hasta el día que llega Roger Mifflin y le ofrece venderle su caravana para que sea ella quien lleve los libros a todos los rincones del país. Se lanza, desea vivir la aventura, su hermano no la necesita y ella ansía salir de la rutina de la granja.
A partir de entonces, recorrerán el camino destino Brooklyn, donde quiere quedarse Mifflin para escribir sus memorias. 

Granja estadounidense en los años 20. Foto: www.americanhistoryusa.com

El personaje de Hellen me ha gustado mucho, la inocencia de una mujer que, aún habiendo llegado a la edad madura tiene mucho todavía por descubrir y aprende además a disfrutar de pequeñas cosas a las que no había tenido acceso antes.
Roger es un enamorado de su profesión, de los libros y de la libertad que supone ir aquí y allá con su carromato, aunque el paso de los años se va notando y se encuentra algo solo en su camino.
Asistiremos a su periplo juntos, conoceremos la vida cotidiana en este país, sobre todo el inexistente papel de la mujer, su dificultad para hacer cosas de manera autónoma, vivir su vida de forma independiente, defender su credibilidad. Todo ello contado de una forma muy amena, sin ánimo de denuncia social, en un relato delicioso y con ese estilo tan reconocible de los clásicos.
Morley ha sido para mí todo un descubrimiento, seguro que esta novela no será la última que lea de este autor.

"Creo que leer un buen libro te hace modesto. Cuando uno logra ver con lucidez el interior de la naturaleza humana, cosa que te proporcionan los grandes libros, uno siente la necesidad de hacerse pequeño. Es como mirar a la Osa Mayor en una noche clara o como ver el amanecer en invierno cuando uno va a recoger los huevos de la mañana. Y cualquier cosa que te haga sentir pequeño es maravillosamente buena." (pág. 141)