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miércoles, 19 de junio de 2019

VIAJE AL PAÍS DE LOS BLANCOS

El libro que escribe Ousman Umar relatando su viaje desde una aldea de Ghana hasta el País de los Blancos, Europa, debería ser lectura obligatoria en los institutos. La única manera de entender qué hay detrás de cada patera y empatizar con las personas que llegan, asustadas, asumiendo un riesgo increíble y viviendo una experiencia demoledora, es escucharles o leerles, empatizar con ellos, intentar dentro de lo posible, hacerles el camino más llevadero. 
La sinopsis dice: "Mi nombre es Ousman Umar. Sé que nací un martes, no sé de qué mes ni de qué año porque en mi tribu eso no importa. Crecí en la sabana africana. Caminaba siete kilómetros para ir a la escuela. Mi vida era feliz y sencilla, hasta que un día, entre juegos, vi un avión volar. Desde ese momento quise ser piloto, ingeniero, todo, menos negro. La curiosidad por conocer el mundo me empujó a hacer un viaje sin retorno hacia el País de los Blancos. A los trece años crucé el Sahara a pie, el mar en patera y vi morir en el camino a la mayoría de mis compañeros de viaje, entre ellos a mi mejor amigo. Cuatro años después de comenzar esa hazaña, logré llegar a España y, tras varios meses durmiendo en la calle, me acogió una familia. La primera noche que dormí en su casa, pese a las comodidades y el confort, me puse a llorar como un niño. ¿Por qué había sufrido tanto? ¿Por qué tanta lucha? ¿Qué había hecho mal?Ahora, necesito contar esta historia, hasta que no haya más historias como esta que contar."
Ousman sabe que ha sido afortunado. No solamente ha sobrevivido, también ha tenido la suerte de encontrarse con personas que le han ayudado y él ha devuelto con creces la ayuda trabajando, estudiando y además fundando la ONG Nasco Feeding Minds, a través de la cual instala ordenadores en escuelas rurales de Ghana para que los estudiantes tengan acceso a la información y por lo tanto al conocimiento, imprescindible para poder cambiar las cosas y tener un futuro mejor en su propio país. La formación como herramienta necesaria para construir un país, para no tener que dejarlo todo atrás y buscar otros destinos, poniendo en peligro la vida a cada paso.



Termino la lectura de esta historia real, de este testimonio en primera persona, preguntándome qué ocurriría si a las personas que vienen se les diera una oportunidad, si pudieran formarse, trabajar... Seguro que habría más como Ousman, seguro que su trabajo y conocimiento llegarían a sus países y habría un futuro menos incierto para los niños de hoy.
Experiencias como estas hacen pensar. Conocer la historia que hay detrás de esos rostros que llegan a través del mar, nos acerca a ellos y los humaniza, son personas como nosotros. En el fondo, tememos a lo desconocido. 

"Todo el mundo funciona por dinero, hasta en aquellas circunstancias tan desesperadas. Por encima de cualquier humanidad. Aquel hombre se aprovechaba de sus conocimientos sobre el desierto para vaciar nuestros bolsillos de las pocas monedas que nos quedaban. Cada dos días nos pedía más dinero".
"A pesar de todo, no me arrepentía de haber iniciado mi viaje. En ese caso hubiera intentado regresar a casa, cosa que nunca hice. Nunca sentí nostalgia de mi hogar, nunca lloré por volver. En ese camino no hay vuelta atrás. Llegas muerto o llegas vivo, pero no hay vuelta atrás".
"Tenía agua caliente, calefacción, comida, una cama de matrimonio enorme solo para mí. Sin embargo, ajeno a la placidez exterior, mi interior sufría una tormenta. Se me cayó el mundo encima. De pronto, ya no tenía que luchar. Creo que era la primera vez que me relajaba del todo desde mi partida, ya no había incertidumbre en el futuro, estaba seguro".


lunes, 20 de marzo de 2017

NEUROEDUCACIÓN. FRANCISCO MORA

Me gusta mucho leer libros de divulgación científica, sobre temas que me interesan y que estén contados para que las que, como yo, somos de letras puras, podamos entenderlo sin problema. En un par de conferencias de Mar Romera ella recomendaba el libro de Francisco Mora del que hoy os hablo, así que fue ella la que me llevó a él y a la que agradezco que lo haya hecho, porque me ha gustado mucho, me ha hecho pensar e incluso replantear cosas que creía y que no estaban en absoluto al día. La verdad es que viene muy bien refrescar y leer sobre temas como el de la pedagogía o psicología infantiles, que tanto han evolucionado en las últimas décadas, porque tenemos muchas creencias equivocadas.
La neuroeducación está dando todavía sus primeros pasos, y todavía hay más preguntas que respuestas, pero sin lugar a dudas el avance en el estudio del cerebro siempre tiene que suponer cambios en la forma de motivar y de enseñar a los niños.
"Cognición-emoción es un binomio indisoluble que nos lleva a concebir de cierto que no hay razón sin emoción. Binomio cardinal para entender la esencia de lo que es enseñar y aprender". (pág. 42)
Con esta premisa, el autor nos plantea la importancia que tiene que un profesor de cualquier nivel sepa activar la emoción, la curiosidad, sepa comunicar bien esos conocimientos y llegar al alumno, para que en este se produzcan los procesos necesarios para el aprendizaje, incluso para activar la memoria.
"Hoy se habla de tres de esas habilidades sociales que se aprenden pronto. Habilidades que, por otra parte, serán de importancia sobresaliente para el proceso subsiguiente de educación y aprendizaje en el colegio. La primera es la imitación; la segunda, la atención compartida, y la tercera, la comprensión empática. Los niños aprenden de los demás por imitación". (pág. 47)
"En nuestra cultura, en los colegios, incluso a los niños pequeños, se les enseñan conceptos cognitivamente complejos de modo aséptico, desconexionados tantas veces de significado emocional. Y esto es un error, pues nada se puede llegar a conocer más que aquello que se ama, aquello que nos dice algo." (pág. 67)
¿Tenéis asociado algún conocimento de vuestra infancia a algún momento especial? Yo sí. Recuerdo la tabla periódica de los elementos, que aprendí en 8º de E.G.B. porque el estudio de esta tabla periódica era un momento compartido con mi padre, de los pocos que tengo, porque trabajaba mucho.
De hecho siempre me ha gustado mucho la química, quizá sea en parte por esto que os cuento.
"Hoy comenzamos a saber que nadie puede aprender nada, y menos de una manera abstracta, a menos que aquello que se vaya a aprender le motive, le diga algo, posea algún significado que encienda su curiosidad. (...) Jugar es un medio, una excusa, a través de la cual se aprende porque cada percepción, seguida de un acto motor, es siempre nueva, sobresale de la anterior, y refuerza así la curiosidad. El juego es un invento poderoso de la naturaleza". (pág. 74)

Francisco Mora. Foto: www.elcultural.com
Esto como madre lo tengo clarísimo, jugar, jugar y jugar, sin que haya un adulto que dirija, en todo caso que se integre y siga la pauta del niño. La etapa del juego simbólico, que tanto nos empeñamos en acortar, ha de alargarse al máximo. Me da pena escuchar a las madres de niños de la edad del mío que los suyos ya no juegan nunca.
El libro está más enfocado hacia los profesionales de la educación, y habla mucho del papel del colegio, pero creo que a los padres y madres nos viene muy bien leerlo también, porque al final el colegio, su papel y su forma de funcionar, depende de toda la comunidad, los docentes no han de estar solos.
"En la escuela se aprende no solo a leer, escribir y hacer cálculo y matemáticas, sino a convivir, a vivir temprano en sociedad y sacar con ello otros aprendizajes que son los que permiten luego una buena adaptación social. Por eso se dice que la función de las escuelas no es solo instructiva, sino educativa. Aprender, memorizar y relacionarse con los demás es adquirir capacidades y habilidades que sirvan dentro y fuera del colegio". (pág. 110)
Os recomiendo esta lectura si en vuestra vida o vuestra profesión, tenéis contacto con niños, seguro que en algún momento habrá una frase, un comentario, una experiencia, que os ayudará a relacionaros con ellos o a repensar cómo lo hacéis.
Y repito, soy de letras puras y lo he leído sin problema, así que no es una disculpa no saber nada de estos temas.

miércoles, 1 de febrero de 2017

OPEN. MEMORIAS DE ANDRE AGASSI

Open, el libro de memorias de Andre Agassi salido de la pluma de J.R. Moehringer, ha sido mi gran sorpresa lectora de los últimos meses. 
No soy nada mitómana, pero eran tantas las personas que me recomendaban esta lectura, que me animé a ir a la biblioteca y leerla. 
Recuerdo los años en activo de Agassi, por aquel entonces seguía mucho el tenis, disfrutaba de una generación de tenistas realmente espectacular, entre los que claro está figuraba él. 
La imagen que tenía del jugador ha cambiado muchísimo desde que leí este libro. Él mismo lo reconoce, se da cuenta de que la imagen que da no es lo que realmente es:

"Si dispusiera de tiempo, si pudiera pensar un poco más antes de hablar, les diría a los periodistas que estoy intentando averiguar quién soy, pero lo que sí tengo entre tanto es una idea bastante aproximada de quién no soy. No soy mi ropa, y, sin duda alguna, no soy mi juego. No soy nada de lo que el público cree que soy. Ser de Las Vegas y llevar ropa estridente no me convierte automáticamente en un showman". (pág. 147)

¿Y quién es Agassi? Su historia empieza cuando toca por primera vez una raqueta con 3 años, con la obsesión de su padre por tener un hijo que fuese el número uno del tenis mundial, daba igual lo que él quisiera hacer, ese era su objetivo y a él dedicaría todo su esfuerzo.

"Tengo siete años y estoy hablando solo, porque estoy asustado y porque soy la única persona que me escucha. Entre dientes, susurro: déjalo ya, Andre, ríndete. Suelta la raqueta y sal de esta pista, ahora mismo. Entra en casa y cómete algo bueno. Juega con Rita, con Philly, con Tami. Siéntate con mamá mientras hace punto o completa un puzle. ¿A que suena bien? ¿A que te sentirías en la gloria, Andre? Dejarlo, sin más. No volver a jugar al tenis en toda tu vida". (pág. 40)

Odia el tenis, odia esa sensación de estar horas y horas bajo el sol peloteando mientras los niños de su edad se divierten, odia esa soledad en la pista, la lejanía de la familia. Con 14 años abandona los estudios para dedicarse en cuerpo y alma a ese deporte que no siente como suyo, pero tiene la impresión de que no sabría hacer otra cosa. Sin embargo Andre madura, consigue no sin dificultad, sortear los obstáculos que encuentra en su carrera y en su vida y dar la vuelta a la tortilla: el tenis es un medio, es el medio de hacer que otras personas vivan mejor, que mi familia esté mejor, le da muchas cosas buenas a las que no quiere renunciar, pero a diferencia de otros tenistas, el tenis no se convierte en su vida.

"No siento que Wimbledon me haya cambiado. De hecho, me siento como si me hubieran hecho partícipe de un secreto sórdido: ganar no cambia nada. Ahora que he ganado un Grand Slam, sé algo que se permite saber a pocas personas en este mundo: las victorias no nos hacen sentir tan bien como mal nos hacen sentir las derrotas, y las buenas sensaciones no duran tanto como las malas". (pág. 208)

Aprovecha sus contactos para recaudar fondos y crear la Andre Agassi College Preparatory Academy, donde se da una oportunidad a niños de familias desfavorecidas para poder estudiar y decidir qué quieren ser. Encuentra a esa mujer en la que apoyarse, a la que admira, que entiende su mundo, que está siempre y de forma incondicional, tiene hijos, quiere ser un padre implicado, responsable, para todo ello quiere jugar hasta que pueda, hasta que el cuerpo aguante.

"Varios deportistas deportivos reflexionan sobre mi transformación y esa palabra me desagrada. La considero inexacta. Una transformación es un cambio de una cosa a otra, pero yo empecé con nada. Yo no me he transformado, sino que me he formado. Cuando entré en el mundo del tenis, era como la mayoría de los críos: no sabía quién era y me rebelaba cuando los mayores me decían quién era. Creo que los mayores cometen constantemente ese error con los jóvenes: los tratan como productos acabados cuando, de hecho, están en proceso". (pág. 454)

En el libro hay partidos, hay momentos buenos y malos, relaciones personales con sus parejas, su familia y su entorno profesional, pero sobre todo hay alma, J.R. Moehringer ha ido más allá del tenista, ha profundizado en la persona, en su evolución a lo largo de los años, en su filosofía de vida, sus valores, prioridades, y nos muestra que aquel chico de Las Vegas de pelo raro con colores chillones es un ser humano con un corazón enorme, que ha querido devolver con creces lo que la vida le ha regalado. Alguien admirable.
Una lectura que os recomiendo muchísimo, la he disfrutado enormemente.

lunes, 23 de enero de 2017

EDUCAR EN EL ASOMBRO

Educar en el asombro. El título del libro resulta bastante revelador sobre el contenido y el mensaje de la autora del texto se resume muy bien en él.

"El ruido que hace el papel de embalaje de un regalo, la espuma del baño que se les queda pegada a los deditos, las cosquillas que hacen las patitas de una hormiga en la palma de la mano, lo brillante de un objeto encontrado en la calle. Este sentido del asombro del niño es lo que le lleva  a descubrir el mundo. Es la motivación interna del niño, su estimulación temprana natural." (pág. 21)

Se invita a los padres a respetar el ritmo del niño, que por naturaleza querrá descubrir siempre algo nuevo y observará con atención cuanto pasa a su alrededor, sin necesidad de una intervención "desde fuera", olvidándose de que vea este o aquel dibujo animado educativo, que escuche tal o cual música clásica porque será más inteligente... Un niño pequeño no necesita ese sobreestímulo, ese bombardeo exterior. Su avance natural siempre es desde dentro hacia fuera, desde su curiosidad innata dirigida al adulto con el que tiene un vínculo seguro, porque desde ahí él se sentirá confiado y libre de expresarse.
El capítulo 3, titulado Las consecuencias de la sobreestimulación, me llamó mucho la atención, ya que pone el acento en algo en lo que no me había parado a pensar: el ritmo de los dibujos animados o películas que ven los niños. Es cierto que nos fijamos en el contenido, el mensaje, los personajes, pero personalmente no había pensado en el ritmo y en que éste puede afectar enormemente al niño. Se explica el caso concreto de niños de 4 años ante el archiconocido Bob Esponja, un personaje cuya serie tiene un ritmo frenético que sólo provoca excitación e impaciencia cuando se ve "antes de tiempo". Otros estudios apuntan que la exposición a series violentas antes de los 3 años están relacionadas con los problemas de atención e impulsividad que aparecen hacia los 7 años. Y nos explica Catherine L'Ecuyer que este ritmo hace que muchos niños en torno a los 12 años no sean capaces de ver películas infantiles de los años noventa. Para ellos el ritmo es soporífero. Para pensárselo.
El modelo educativo mecanicista también tiene su lugar en este libro, en el que, como era de esperar, no sale bien parado. ¿Por qué? Tal y como nos dice la autora, con la que coincido: "Se trata de un modelo que considera al niño como un ente programable, un producto estandarizado, en definitiva, como un medio hacia un fin que se encuentra fuera de él". (pág. 59)
El juego libre como herramienta educativa, el educar como contraposición al inculcar. Muy complicado en el sistema actual, incluso yo diría en la sociedad actual. 

"¡Todos somos superdotados en algo! Se trata de descubrir en qué. Esa debería ser la principal función de la educación.

La educación es el sistema que debería desarrollar nuestras habilidades naturales y permitirnos salir adelante en el mundo." Cita de Sir Ken Robinson (pág. 62)

Catherine L'Ecuyer


En el capítulo de los límites no coincido con la autora, aunque sí en esta reflexión que hace:

"Todos habremos sido testigos de un cumpleaños en que el anfitrión, sea nuestro hijo u otro, abre los regalos de forma mecánica, casi con indiferencia. Es que, ante tanto regalo, el niño se embota (...). Hemos visto que el exceso de cosas satura los sentidos y bloquea el deseo. Cuando un niño tiene bloqueado el deseo, necesita entretenimiento desde fuera. Películas rápidas, diversión, juegos de consolas, lo que sea. Les cuesta más tener interioridad e inventarse juegos a base de imaginar." (pág. 81)

El exceso, la sobreexcitación, el ritmo frenético de nuestra vida cotidiana, terminan por hacer mella en el ritmo natural del niño, que siempre pedirá más y más estímulos. Paremos un poco, disfrutemos de lo pequeño, de la naturaleza, fuente inagotable de preguntas, de curiosidad y misterio. Disfrutemos también del silencio, a veces no somos capaces de estar más de diez minutos sin ningún sonido a nuestro alrededor ¿os habéis fijado en que esto muchas veces nos pone nerviosos? 
Cada niño evoluciona de una manera distinta, acompañemos al nuestro y no tengamos prisa, todo llega.

"La infancia debe vivirse cuando toca, con todo lo maravilloso que conlleva esta etapa: la imaginación, el juego, el sentido del misterio, la inocencia, etc. Saltarse las etapas de la infancia es despreciar el mecanismo con el que cuenta la naturaleza para asegurar un buen desarrollo de la personalidad". (pág. 109)

Una lectura muy recomendable con la que en algunas cosas no estoy de acuerdo, pero de la que se pueden extraer muchas reflexiones sobre el día a día de nuestros hijos y que nos ayuda a fijarnos en detalles que quizá habíamos pasado por alto. Es una invitación a pararnos y observar con nuestros hijos, dejar espacio a su curiosidad innata y no quemar etapas antes de tiempo, recomendaciones que seguro que nos ayudarán a acompañarles mejor en su crecimiento personal.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

AMAR SIN MIEDO A MALCRIAR

La tarea de acompañar a los hijos en su crecimiento y su paso a una edad adulta en la que ya se desenvuelvan solos, requiere en mi opinión, no solamente una parte práctica, en forma de un montón de horas compartidas con ellos, sino también de una parte teórica. No me refiero a que nos pongamos a estudiar psicología todos, pero creo que es importante para los progenitores conocer la evolución física y psicológica de los hijos, entender cómo ellos ven el mundo, cómo razonan, qué entienden y qué no entienden, para poder empatizar, comprenderles y llegar a ellos con nuestros mensajes.
La mirada de un adulto y la de un niño son muy diferentes, la percepción del entorno también lo es, y lecturas como esta que hoy os traigo, ayudan mucho a entrar en ese mundo infantil para "hablar y entender su idioma".
Para mí, como madre, es fundamental saber lo máximo posible sobre el proyecto de vida más importante que tengo y tendré, que es mi niño, y creo que conocerle mejor me ayuda a criarlo mejor, empatizar más y afianzar el vínculo.
Yolanda González Vara repasa todas las etapas, desde el embarazo hasta aproximadamente los 7 años. Mi hijo tiene 9, pero este libro también me ha valido en muchos puntos, aunque otros capítulos ya no porque hemos pasado las etapas.
En la primera parte se habla del desarrollo emocional en la infancia: el mito de la felicidad infantil, las emociones infantiles, el miedo a malcriar, la frustración, el placer, la realidad y el deber y la batalla de la obediencia.
La segunda parte se dedica al embarazo, el bebé intrauterino y el parto.
A continuación el niño desde que nace hasta los tres años, la cuarta parte será de los tres a los siete y por último, antes de los testimonios de padres y profesionales, se dedican varios capítulos a temas importantes o delicados, como la agresividad, la sexualidad, la escolarización, el divorcio y la muerte.
Personalmente, he sacado mucho en limpio de este libro, aunque como comentaba antes  mi niño ya haya pasado muchas de las etapas que se describen en él. He reforzado más si cabe mi convicción de que la crianza respetuosa, con empatía y respeto es la única válida, aunque a veces no sea fácil y aunque el entorno no lo entienda o comparta. 
Me ha hecho pensar, y mucho, el capítulo en el que se habla del mito de la felicidad infantil y nos invita a pensar en nuestra propia infancia, es increíble ver cómo lo vivido en aquella etapa de la vida se refleja en nuestra percepción de los hijos. La autora pone como ejemplo a un padre al que dejaban llorar en su cuna cuando era bebé y hoy no ve el llanto de su hijo como una petición de atención o ayuda, sólo como una molestia. Me pareció desgarrador, y él sufría enormemente. Aquí vemos el claro ejemplo de las consecuencias de ciertas prácticas con los niños, muchas veces no pensamos en las consecuencias a largo plazo y las hay.
Yolanda González
"El parto representa el final de la aventura del embarazo, pero el principio de la aventura de la vida. Por eso hay que hacerse madre poco a poco, día a día y noche a noche". 
El capítulo de las emociones, fundamental en cualquier libro de crianza respetuosa, nos recuerda que los adultos estamos demasiado acostumbrados a la contención y pretendemos imponérsela,porque es lo que vivimos en nuestro mundo, siempre reprimiendo lo que sentimos, poniendo etiquetas a las emociones "buenas" o "malas". El niño aprenderá con el tiempo a canalizarlas, pero reconoceremos que cuando las reprimimos al final nos perjudicamos a nosotros mismos, de modo que no las limitemos, dejemos que las exprese.
"Todas las emociones son naturales y representan una guía de nuestro estado emocional. Nos permiten sentirnos y sentir al otro y tratar de buscar salidas satisfactorias a nuestras necesidades. En definitiva, la ausencia de agresividad natural (ira funcional) no es sinónimo de paz, sino de aislamiento, falta de contacto y represión emocional".
Entender que nuestros niños nos cuenten por la noche las cosas que han vivido durante el día no es por capricho, o por no querer irse a la cama, sino porque es el momento en que llegan a él los recuerdos, sin duda ayuda a que no entremos en la eterna "pelea" de mandarlos a la cama y no escuchar lo que nos quieren decir. La mejor solución, adelantar un poquito la hora de dormir y darles ese margen para que nos cuenten. Y añado, y para disfrutar un ratito charlando con ellos.
Si una mascota o un ser querido fallecen y el niño tiene menos de cinco años, no debería sorprendernos que nos preguntara por ellos pasadas unas horas o unos días. A esta edad no entienden que algo sea "para siempre", el concepto de "irreversible", y esto nos ayudará a acompañarles en un momento duro para ellos, y a entender sus preguntas, que desde una perspectiva adulta pueden ser ilógicas o repetitivas.
No olvidemos que cuando se produce una pérdida, los niños también sufren, también necesitan elaborar el duelo y no que se les obvie, se les aísle o se les mienta diciendo que el abuelito se fue de viaje pensando que se va a olvidar porque no es así.
En el libro encontraremos muchos otros temas del día a día que nos ayudarán a gestionar mejor la relación con nuestros hijos. No nacen con un manual de instrucciones bajo el brazo, y ningún manual o guía dirigida a padres lo es. Cada cual conoce a su hijo mejor que cualquiera de fuera, pero sin duda en este tipo de lecturas encontraremos luz a muchas dudas y explicación a planteamientos o actuaciones de nuestros hijos en edades tempranas. Os animo a que dediquéis unas horas a aprender un poquito de profesionales como Yolanda González, estoy segura de que os valdrá de mucho hacerlo.

viernes, 23 de septiembre de 2016

FARIÑA

Coca, farlopa, perico, merca, Fariña.
Nunca Galicia comercializó un producto con tanto éxito. Aunque ahora parezca una pesadilla lejana, en los años 90 el 80 por ciento de la cocaína desembarcaba en Europa por las costas gallegas.
Aparte de su privilegiada posición geográfica, Galicia disponía de todos los ingredientes necesarios para convertirse en una «nueva Sicilia»: atraso económico, una centenaria tradición de contrabando por tierra, mar y ría, y un clima de admiración y tolerancia hacia una cultura delictiva heredada de la época de los «inofensivos» y «benefactores» capos del tabaco. Los clanes, poderosos y herméticos, crecieron en un clima de impunidad afianzada gracias a la desidia (cuando no complicidad) de la clase política y de las fuerzas de seguridad.
A través de testimonios directos de capos, pilotos de planeadoras, arrepentidos, jueces, policías, periodistas y madres de toxicómanos, Nacho Carretero retrata con minuciosidad un paisaje criminal con frecuencia infravalorado. En el imaginario popular, ese costumbrismo kitsch de capos con zuecos y relojes de oro ha oscurecido el potencial destructivo de un fenómeno que arrasó el tejido social, económico y político de Galicia.
Fariña incluye, además, un repaso inédito por los clanes que siguen operando hoy en día. Porque en contra de la creencia mediática y popular —tal y como demuestra este libro—, el narcotráfico sigue vivo en Galicia.
Este es el texto de la contraportada del libro. En realidad, una parte, porque termina con la frase final de éste: "No se debe olvidar lo que todavía no ha terminado".
Un buen día mientras volvía a casa del trabajo, como siempre con la compañía de la radio, escuché la entrevista a Nacho Carretero en la que hablaba sobre este libro. El periodista siempre se sintió atraido por este tema, aunque la idea de escribir sobre ello no le rondó la cabeza hasta hace unos años. En una de las muchas entrevistas en prensa que pude leer comenta que siempre sentimos fascinación por lo de fuera y quizá por eso algo tan cercano, aunque fuese una buena historia, no tuviese la fuerza suficiente para pensar en contarla.
Galicia es la tierra perfecta para una actividad como el contrabando, sus costas, con miles de escondrijos, son un escondite perfecto si se conocen bien, por lo que desde los años 80 con el tabaco y a partir de los 90 con la droga, hachís, cocaína y heroína, se convirtió en la entrada principal de estas sustancias en Europa.
Soy gallega y los veranos de mi infancia transcurrieron en Boiro. Recuerdo perfectamente las luces nocturnas, el ruido de las planeadoras y también algo en lo que insiste mucho Nacho Carretero, esa aceptación social de los que traían tabaco, un tabaco que daba dinero al que ayudaba a meterlo en tierra y además ahorraba al consumidor, puesto que el Winston "de batea" era más económico, así que se miraba hacia otro lado mientras los clanes gallegos se hacían millonarios.
Esto fue cambiando con la entrada de las drogas, sobre todo de la heroína, que hizo que en muchas zonas de las Rías Baixas se hablase de la "generación perdida". Hubo muchos muertos que no llegaron a los 30. Pero ahí estuvieron las madres de estos jóvenes, gritando alto y fuerte y señalando a los culpables, nace Érguete y consigue agitar conciencias y que se empiece a tomar en serio el tema, tanto política como policial y socialmente. Muchos periodistas se la jugaron para que la población supiera lo que ocurría y lo grave que era.
Los clanes gallegos eran muy apreciados y desde el otro lado del océano les buscaban por su buen hacer y su discreción.

 Nacho Carretero. Foto: www.elidealgallego.com
Entrevistas, sumarios, noticias de prensa... Un recorrido muy bien documentado y que además nos recuerda que no debemos olvidar que todavía no se ha terminado, que aún se descarga droga en Galicia y otros lugares a través del entramado de estos narcos.
"Galicia sigue siendo una cantera enorme de narcos. De transportistas y pilotos de planeadoras. Cuando detienen a uno, enseguida aparecen un par de ellos dispuestos a sustituirlo" (pág. 312)
"El pinchazo inmobiliario les afectó. Si antes los bancos de Arousa abrían sus puertas a Esther Lago con bolsas de basura llenas de dólares, florines y pesetas, ahora la banca gallega no quiere saber nada del narcotráfico. Atrás quedaron los años en que un vecino de Vilagarcía iba al cajero, veía que tenía cuatro millones de pesetas en su cuenta y se iba sin preguntar" (pág. 317)
Quizá tendemos a pensar que aquellos tiempos han terminado, que esto ya no es lo que era, pero no es así, la diferencia es que antes se les veía, hacían ostentación de sus bienes, descargaban a plena luz del día, y ahora se esconden, son más discretos, no se pasean con fajos de billetes por el pueblo, pero ahí siguen y la razón no es otra que la ambición. 
"Yo me pregunto si les merece la pena una vida de tanto estrés y preocupaciones a cambio de ser millonarios", dice un policía. Y la respuesta es la de siempre: les pierde la ambición; los capos gallegos no saben dejarlo". (pág. 323)
Antaño la policía trataba de pillarlos con las manos en la masa, ahora es Hacienda quien sigue la pista de ese dinero que se intenta blanquear y que muchas veces es la forma de lograr penas de cárcel para los cerebros de las operaciones, que no se manchan las manos con la droga que traen. No olvidemos que la última detención se produjo en 2015, ayer como quien dice. No podemos hablar en pasado del narcotráfico en Galicia, por desgracia hay relevo a aquellos narcos de los 80 y 90.
Una lectura muy recomendable para hacer un repaso de aquellos años tan revueltos y para darnos cuenta de que el problema sigue ahí.

lunes, 6 de abril de 2015

¿TE CUENTO UN VINO?


En los últimos años en nuestro país está creciendo el interés por el mundo de la gastronomía y la enología, el enoturismo está de moda (en Galicia podemos dar fe de ello) y hay programas de cocina por docenas.
El mundo del vino es muy complejo y Enrique López lo que nos propone es conocer eso que no se suele contar y sin complejidades.
Llegué a este libro a través de un tweet y me llamó muchísimo la atención su título, no me negaréis que es sugerente, a mí me lo parece.
La historia que hay detrás de la publicación de ¿Te cuento un vino? me pareció maravillosa y el contenido muy atractivo, así que decidí comprármelo.
Soy de las que tienen el criterio ante un vino de me gusta/no me gusta. En una cata me cuesta mucho apreciar ciertos matices, notas de fondo... Y precisamente todos estos tecnicismos y descripciones de color y sabor de los vinos es lo que el autor obvia, pasando a contarnos, en forma de pequeños artículos, como si de un blog se tratara, el origen de alguna bodega, el por qué de un nombre, iniciativas solidarias detrás de una botella de vino, historias de amor gracias a unos viñedos, significados de tal o cual nombre... Todo esto contado de una forma muy amena y como os digo, escueta, de forma que no cuesta nada leer este entretenido libro y conocer un poco más esas pequeñas historias con alma en 130 páginas y un álbum de fotos a continuación.
La publicación del libro, como os decía antes, me resultó de lo más curiosa. Fue publicado por Libros.com, una página web en la que los autores explican su propuesta y piden ayuda económica, es decir, que a través del crowfunding uno puede apoyar proyectos de libros de todo tipo para que la editorial pueda publicarlos. Se compran también a la editorial, a través de su página web, donde se puede ver el catálogo actual y los autores que postulan para ver en papel sus propuestas.
Enrique López, el autor, dice de sí mismo "soy alguien que a los treintaytantos, y después de equivocarse continuamente, descubre el mundo del vino. O mejor dicho, el mundo del vino le descubre a él, le llama, y le convence de que esta es su vida, de que vale para esto. Y le enamora, y le ilusiona, y le invita a levantarse, lentamente pero sin descanso.
Tengo mil millones de ideas en mi cabeza sobre vino y ¿Te cuento un vino? es la primera de ellas. No aspiro a grandes premios, solo a que vivas la misma experiencia que he vivido yo. El vino engancha, apasiona, seduce… por esto te lo cuento".
Y lo cuenta con sencillez, con cariño y pasión.

"Autista es un vino con un coupage muy especial: Lleva un treinta por ciento de cariño, un treinta por ciento de entusiasmo, un cuarenta por ciento de ilusión y un cero por ciento de interés económico. (...) Cada año te mandan a casa alma, corazón y vida dentro de una botella. No tiene precio, como el amor de un padre a su hijo" (pág. 62)

"Transcurría el mes de agosto y las viñas se encontraban en el momento del envero. La visión era hermosa y sugestiva; el viñedo agitado por el viento, el mismo viento que zarandeaba las olas del océano de fondo (...). Esta potente imagen surgida de improviso caló hondo en la mente de Manyo (...), tras un prolongado letargo aquella imagen avistada tiempo atrás en la costa por fin cobraría vida. Nacía la bodega Mar de Envero" (pág. 118)


Eso que el vino no puede contarnos a través de su sabor, su color... nos lo cuenta Enrique López, la ilusión de un proyecto que se hace realidad, la casualidad hecha etiqueta, el homenaje a alguien especial, una historia de amor escondida en el nombre de un caldo... eso es ¿Te cuento un vino?