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miércoles, 24 de agosto de 2016

MUSEO GALLEGO DE LA MARIONETA. LALÍN


La última vez que pasamos por Lalín, un amigo nos recomendó acercarnos a conocer el Museo Gallego de la Marioneta y hasta allí nos acercamos.
El museo, inaugurado en 2001, se encuentra en el impresionante Pazo de Liñares, en un entorno rural muy tranquilo y que permite hacerse una idea de la importancia de la localidad en su momento y de la familia dueña del pazo.
El tamaño es pequeño, y se divide en dos estancias en sendos pisos comunicados por una impresionante escalera de piedra. La exposición permanente se basa en la donación de las marionetas de la compañía Viravolta Títeres, y cada año se añaden más piezas.
Resulta impresionante ver el trabajo artesanal de las marionetas expuestas, provenientes de varios países del mundo, y el detalle de todas y cada una, unos trabajos dignos de visita, más aún si vamos en familia.
Además de las salas de exposiciones, el edificio tiene biblioteca (estaba cerrada cuando fuimos), salas para actos y eventos y oficinas de investigación y documentación. A lo largo del año se hacen diferentes actividades divulgativas y talleres infantiles.



El acceso es libre y hay una urna en la que si se desea se puede realizar una donación.
No dejéis de recorrer el jardín trasero del pazo ni la balconada con arcos, desde los que se tiene una vista fantástica del entorno.
Cuidado cuando vayais, no está señalizado como museo, encontraréis todas las señales con el nombre del Pazo de Liñares. Hay un desvío en la carretera que va de Lalín a Santiago y que en dirección Lalín os quedaría a mano izquierda un par de kilómetros antes de llegar a la zona urbana, en la parroquia de Prado.
Abre de martes a domingo de 10 a 14 y de 17 a 20 horas.


miércoles, 4 de febrero de 2015

CASCADA DEL RÍO TOXA Y MONASTERIO DE CARBOEIRO

El sábado 24 de enero participamos en el Cocido Trip en Lalín, y aprovechando que el fin de semana hizo un tiempo inmejorable, el domingo lo dedicamos a conocer un poco más la zona. Nos acercamos con la autocaravana a conocer el área situada en A Carixa (Vila de Cruces), una zona que os recomiendo visitar, y desde allí condujimos hasta el Monasterio de San Lorenzo de Carboeiro, a unos 10 minutos de aquí y perfectamente señalizado.
Hacía ya bastante tiempo que no veníamos por aquí y nos sorprendió muy gratamente encontrarlo abierto. Por una simbólica entrada de un euro por adulto pudimos entrar en lo que queda de este monasterio románico que data del siglo XI. Hasta setenta monjes benedictinos llegó a tener este monasterio que estuvo abandonado durante muchos años, sufriendo el expolio y las inclemencias del tiempo.
En el exterior llama mucho la atención la portada occidental, donde podemos ver a los ancianos del Apocalipsis en la parte superior (a 23 de los 24).
Dentro podremos pasear por la cripta y ver la iglesia. Donde venden las entradas quedan restos de lo que fue la cocina monacal y la sala de exposiciones fue dormitorio de los monjes.
Su situación junto al río Deza hace que el lugar resulte precioso, tanto las vistas desde el monasterio como el paseo al borde del río, una maravilla.


En este monasterio se rodaron varias películas, las más recientes Quart (2006), basada en la novela de Arturo Pérez Reverte “Piel del Tambor”, Reliquias (2011) serie de la TVG y Piratas (2011) de Telecinco. Charlton Heston estuvo aquí rodando una miniserie sobre el Camino de Santiago que emitió Antena 3.
Encontraréis abierto el monasterio de martes a domingo en horario de 12:00 a 14:30 y de 15:30 a 18:00


Desde el monasterio una ruta señalizada de unos seis kilómetros nos lleva caminando hasta la Cascada del río Toxa. Si, como nosotros, preferís desplazaros sobre cuatro ruedas, os aconsejo que pidáis ayuda a la persona que vende las entradas, ya que os darán un plano detallado para que lleguéis sin problemas, pues la mayoría de las señales o no se ven o están en mal estado y la verdad es que no es tan fácil llegar sin saber el camino.
Calculad unos quince minutos de trayecto y que desde donde dejéis el coche y tengáis que caminar, serán diez o quince más. Un camino para el que necesitaremos calzado cómodo y que nos conduce hasta una caída vertical del río Toxa de 25 metros de altura que resulta espectacular, como lo es el entorno y cualquiera de las rutas de senderismo que podemos hacer por aquí. Casi llegando a la cascada encontraremos una zona con mesas para picnic.



La cascada se encuentra en una zona incluida en la Red Natura 2000, por la excelente conservación del bosque atlántico.
En la página del Ayuntamiento de Silleda podéis encontrar más información sobre estos dos lugares emblemáticos y os aconsejo que vayáis a alguna de las muchas fiestas gastronómicas que tienen lugar aquí: tortilla, rosquillas, lacón, empanada o castaña, para todos los gustos.

viernes, 12 de septiembre de 2014

PLAYA EN PONTEVEDRA... PERO DE RÍO

Playa fluvial de Maceira
Desde que tenemos la autocaravana hemos descubierto un montón de rincones de nuestra tierra, y los que quedan! De forma casual algunos de ellos, pero siempre gratas sorpresas. En agosto estuvimos en dos estupendas playas fluviales que me gustaría recomendaros. Si os pasa como a mí, que me achicharro en la playa y prefiero estar más fresquita, aunque sin atreverme a meter un pie en el agua, estoy segura de que os encantará la opción de buscar un río, y en Galicia hay decenas de ellos con zonas de baño.

Playa Fluvial de Maceira
Pasamos unos días en Covelo, en un cámping a orillas de la Playa Fluvial de Maceira, con unas pocitas para lo más pequeños, una pequeña cascada, un salto de agua, un pequeño recorrido ovalado para poder nadar, echarse al agua con una pequeña balsa... Opciones de sol y de sombra, un césped cuidado y a pocos metros un pequeño chiringuito para tomarse un helado ¿apetece?
En esta zona, además, podemos hacer un tramo de la Ruta de Senderismo Aqa, en la que pasaremos por molinos y cascadas en un hermoso bosque frondoso y muy tranquilo. Tiene 16 km y está perfectamente señalizado. Para nosotros era un poquito largo, pero sí hicimos un tramo los cuatro, con perro incluido (disfrutó como un enano además), hasta llegar a la Poza de Anguieiro, una zona en la que el río se ensancha y baja muy tranquilo, así que resulta fantástica para bañarse, como hicieron mis dos valientes... El perro y yo permanecimos en las rocas!
Chapuzón en la Poza de Anguieiro
De regreso a casa, y esta vez de forma casual, descubrimos otra playa fluvial que nos encantó. Queríamos ir a las cascadas del río Oitabén (en A Lama), pero la mala señalización en carretera y el lío que nos hicimos con las indicaciones de aquellos a los que preguntamos por el camino, nos hizo llegar a la Playa Fluvial del río Verdugo buscando un sitio en el que acomodarnos con la autocaravana para comer tranquilos.
La sensación al llegar a esta playa y verla desde el puente de piedra que nos da acceso a ella, es la de una enorme piscina cuadrangular, tranquilísima y con enormes espacios verdes a ambos lados.

Puente sobre el Verdugo
Las aguas cristalinas nos dejaban ver las rocas del fondo y el entorno tranquilo y fresco invitaba a bajar, así que equipados con las toallas, la balsa y cómo no, un buen libro, pasamos parte de la tarde estupendamente en este entorno que nos maravilló.
Junto al puente tenéis un bar con terracita donde tomar un refresco o un heladito a la sombra y con el alivio que da estar junto a un río cuando hace calorcito.



Playa Fluvial del Río Verdugo

Vale la pena adentrarse en el interior de Galicia, guarda muchos tesoros, como estas dos playas en las que disfrutamos en nuestras microvacaciones del mes de agosto. Animaos!

martes, 20 de mayo de 2014

AUTOCARAVANISTAS POR SANXENXO, COMBARRO Y ALREDEDORES

El día 10 de mayo tuvo lugar en Sanxenxo una prueba de triatlón olímpico en la que participó mi marido. La competición empezaba en la urbana Playa de Silgar, de manera que la organización dispuso una zona de aparcamiento junto al náutico, prácticamente a pie de carrera. Teniendo en cuenta que el triatlón comenzaba a las ocho de la mañana nos instalamos sin dudarlo, y con nosotros algunas furgos. 
Cenamos en la Tapería Albino, un local pequeño pero con una terraza muy amplia situado en el puerto, sencillo pero muy bien de precio: ensalada, croquetas y chipirones con una bebida cada uno nos salieron por 19 euros. Recomendable para no complicarse la vida y no dejarse la cartera en una localidad bastante cara.
Llegamos a la autocaravana con ganas de descansar, pero una música atronadora procedente del náutico y que se prolongó hasta las seis de la mañana lo hizo imposible, menos mal que el niño duerme como un tronco. Amigos autocaravanistas, evitad el centro de Sanxenxo, creímos que en mayo sería más o menos tranquilo, pero ya veis que no. Eso sí, nuestro emplazamiento nos regaló una puesta de sol de lujo, todo hay que decirlo.
Al día siguiente, tras la competición, comimos tranquilamente en la autocaravana y pusimos rumbo al Monasterio de Armenteira, un monasterio cisterciense fundado en el siglo XII y actualmente habitado por un grupo muy reducido de monjas, que viven gracias a las visitas, los jabones artesanales y las pastas de nata. El acceso es un poquito ajustado, y las plazas de aparcamiento escasas, pero vale muchísimo la pena acercarse a esta edificación del medioevo, sencilla y austera, en la que se mezclan diferentes estilos, sobre todo barroco y renacentista, hasta la finalización de su construcción a finales del siglo XV.


Muy cerca de este monasterio da comienzo una preciosa ruta de la que recorrimos solamente un tramo, pero que os recomiendo sin dudarlo. La Ruta de la Piedra y el Agua tiene 5 km y ninguna dificultad, por lo que es perfectamente apta para ir con niños. De hecho nosotros nos encontramos con varias familias en nuestro recorrido.  Está señalizada como PR-G 170 y muy bien cuidada.
Los primeros quinientos metros de la ruta no tienen nada de particular, pero una vez atravesamos una pequeña carretera y nos adentramos en la senda, acompañados en todo momento por el río Armenteira a nuestra izquierda, que va saltando por las rocas regalándonos pequeñas cascadas hermosísimas, el recorrido está salpicado de molinos que en su día funcionaron y hoy están rehabilitados y algunos incluso pueden verse por dentro, apreciendo las enormes y pesadas piedras de moler que antaño servían a los campesinos de la zona y a los monjes del monasterio para procurarse la harina para el pan. La frondosidad del bosque autóctono hacen que el recorrido tenga un color verde fascinante y en un día caluroso resulte de lo más refrescante realizar este paseo.



Terminamos el sábado en Combarro, donde pernoctamos en el puerto deportivo, donde hay unos aseos públicos gratuitos y una pequeña fuente. Nos pareció un sitio bastante tranquilo, pero lo cierto es que la pequeña carretera de acceso tiene muchísimo tráfico nocturno, así que no dormimos demasiado bien. 
Al día siguiente paseamos por este pequeño y pintoresco pueblo marinero, que he de reconocer que con el paso de los años va perdiendo enteros por el exceso de turismo y la falta de una buena planificación por parte de las autoridades y de compromiso por parte del comercio y la hostelería locales. Una lástima, espero que este lugar tan bonito llegue a tiempo y recupere un encanto que está perdiendo año a año.



Tras el breve paseo por Combarro, nos dirigimos a comer al Lago Castiñeiras, un área recreativa con un lago artificial construido en los años 50 y que resulta un lugar de lo más agradable para dar un paseo en familia, con varios senderos y amplias zonas de césped bien cuidado, zonas de picnic y un par de cafeterías. Comimos en la autocaravana con unas vistas estupendas a un área boscosa y luego nos dimos un paseo rodeando el lago en una tarde casi de verano. Hubo mucha afluencia, pues suelen ir familias de Pontevedra y Marín, pero hay muchas plazas de aparcamiento y no suele haber problemas en este aspecto.


Un fin de semana muy aprovechado, con un tiempo estupendo para pasear y que espero que os haya dado alguna idea para vuestras escapadas, con o sin autocaravana.

martes, 6 de mayo de 2014

EN AUTOCARAVANA: ESCAPADA DE SEMANA SANTA

Este año tuvimos la suerte de poder hacer una escapadita en Semana Santa, no siempre nos resulta fácil coincidir en estas fechas, pero esta vez desde el jueves por la tarde hasta el lunes pudimos desconectar un poco y disfrutar de nuestra tierra en autocaravana.
Nuestro criterio para la escapada fue puramente meteorológico, íbamos consultando la predicción, y literalmente huyendo de la lluvia, así que resultó un recorrido totalmente improvisado y sin planificación previa.

Mogor. Marín
La primera parada que hicimos fue en la playa de Mogor, en el ayuntamiento de Marín, un arenal pequeño y muy recogido en el que es difícil encontrar hueco en verano, pero que en estas fechas resulta un lugar muy tranquilo con unas vistas maravillosas. En las rocas de esta playa podemos ver El Laberinto, un petroglifo bastante grande, y otros más pequeños. Se puede acceder directamente desde la arena.
A la hora de instalarnos nos pareció un sitio perfecto la zona de aparcamiento situada junto a la playa, en donde había sitio de sobra y no tuvimos que utilizar calzos. Disfrutamos de una puesta de sol maravillosa y desayuno con vistas que fue una delicia.
A la mañana siguiente seguimos por el litoral en dirección a la Península de O Morrazo, por la que sentimos debilidad. Tras una breve parada en Bueu y un paseo por Aldán, decidimos ir a conocer Moaña con idea de pasar allí la noche, pues apenas conocíamos la localidad y ya que en Bueu estuvimos varias veces de vacaciones, teníamos ganas de variar. Nuestro niño disfrutó de lo lindo con las instalaciones infantiles y deportivas que hay junto al puerto y nos gustaron mucho las playas, tranquilas, amplias y de arena blanca y finísima. 

Moaña

Cenamos un churrasco en la Taberna A de Lino, llena hasta la bandera y bastante ruidosa, no nos entusiasmó, el acceso para la autocaravana no es fácil y además los coches aparcan a los lados de la carretera y nos resultó difícil salir al terminar.
Nos instalamos por la noche junto al puerto, en un aparcamiento muy amplio que resultó ser el lugar de celebración del mercadillo al día siguiente, así que nos despertamos con el ruido metálico de los puestos y los vendedores mirándonos como si hubiéramos llegado de Marte... decididamente no acertamos en la elección, pero fichamos el Puerto de Meira para una segunda visita, mucho más adecuado y donde vimos que se habían instalado algunas furgos.

Baiona
Al día siguiente nos acercamos a Baiona, una localidad donde aparcar es una odisea. Con autocaravana lo más práctico es buscar sitio por la zona de Santa Marta, a la entrada viniendo desde Vigo, y darse un paseo hasta el centro, que está a menos de diez minutos. Aquí no podéis perderos la visita a la réplica de La Pinta, un recorrido por el Parador de Turismo y un helado artesano en Gamela mientras disfrutáis del puerto.
Quisimos instalarnos en Tui para dormir, ya que según la información que teníamos, hay área de autocaravanas con agua y necesitábamos reponer, pero nos llevamos una desilusión al llegar y ver que el área está absolutamente abandonada y carece de servicios. Seguimos camino y pernoctamos en el área de As Neves, donde el día anterior había tenido lugar la fiesta del requesón y nos encontramos con las piezas de la carpa en el área de autocaravanas... Menos mal que sólo estábamos nosotros!!! En fin, una pena que se creen servicios para luego inutilizarlos, creo que el desconocimiento del mundo autocaravanista es en gran parte el culpable de que este tipo de turismo no se cuide un poco más.

As Neves
En As Neves dormimos muy tranquilos, a tres pasos del centro del pueblo, muy pequeño, donde nos abastecimos de pan y la consabida rosca de pascua, aprovechando las fechas.
Nos dimos un paseo por la zona, con unos paisajes preciosos, y como la lluvia llegaba hacia donde estábamos, pusimos rumbo a Ourense, donde, como en ocasiones anteriores, aparcamos en el Parking de las Termas de Outariz, aunque no estuvimos tan tranquilos como la última vez porque había bastante ruido procedente de la terraza del restaurante que está justo al lado.
Al día siguiente, como viene siendo costumbre ya, tocó chapuzón en las termas, esta vez en O Canedo, y luego con el trenecito tomamos rumbo al centro, donde tranquilamente estuvimos paseando por As Burgas, por la Plaza Mayor, el entorno de la catedral y después de comer por fin pudimos entrar y maravillarnos con la restauración del Pórtico del Paraíso una obra escultórica que no podéis dejar pasar en vuestra visita a la ciudad porque os dejará boquiabiertos.
Y tras el recorrido por el casco histórico, la comida y la visita a la catedral, volvimos a nuestra autocaravana con las pilas cargadas rumbo a casa y con un pensamiento: Qué bonita tierra tenemos y cuánto por explorar! 

Ourense



miércoles, 16 de abril de 2014

A ILLA DE AROUSA EN AUTOCARAVANA

El pasado fin de semana por fin llegó a Galicia la tan ansiada primavera, con un maravilloso regalo en forma de cielo azul y 25 grados de temperatura. No podíamos quedarnos en casa! El niño se moría por ir a la playa, así que aprovechamos para hacer una escapadita a una maravillosa isla en la ría de Arousa a la que debíamos una visita en condiciones. 
La última vez que estuvimos fue el pasado mes de septiembre, cuando por cortesía de Amare Turismo pudimos disfrutar de la Ruta de las Artes de Pesca y maravillarnos con el entorno natural de este rincón de Galicia. Como en aquella ocasión el tiempo no acompañaba, se nos quedó en el tintero volver y lo hemos hecho.

Puerto de Xufre

Fuimos en autocaravana, y una vez allí, optamos por estacionar y pasar la noche cerca del puerto de Xufre, pero hay otras muchas opciones para autocaravanistas. Junto al puerto deportivo hay una gran explanada donde se puede pernoctar, y la Playa de O Bao es perfecta para ir con niños pequeños: tiene un amplio aparcamiento pegadito a la playa y un enorme parque infantil. A lo largo de sus 700 metros una pasarela de madera posibilita también el paseo, y pasa por aquí el carril bici, que recorre unos 9 km en toda la isla.

Playa de O Bao
Además de los cámpings de A Illa de Arousa, junto a la playa de O Bao hay un área privada de autocaravanas, una gran explanada de hierba de 10.000 metros cuadrados con todos los servicios, donde había el pasado fin de semana al menos 20 autocaravanas aparcadas. Se llama "Arosa Surfcamp".
Una vez instalados, tenemos múltiples opciones de rutas y deportes náuticos. La empresa Piragüilla cuenta con muchas actividades para todas las edades. Os recomiendo la ruta en kayak a la isla Areoso. 
Si llevamos la bicicleta, como os decía antes, hay un carril bici y el terreno es muy fácil de recorrer. Un paseo maravilloso junto al mar disfrutando de la belleza de los arenales de A Illa de Arousa.

Parque Natural de Carreirón
Para los aficionados al senderismo el Parque Natural de Carreirón es una cita imprescindible, con sus pequeñas playas de arena blanca, sus pinares, las aves que lo habitan (hay dos casetas para observarlas) y ese espacio intermareal espectacular y riquísimo en biodiversidad.
El Mirador de Con do Forno o el Faro de Punta Cabalo también merecen una visita.

Cena en A Meca
Y como no podía ser menos, la gastronomía aquí no puede pasarse por alto, con unos pescados y mariscos de primerísima categoría. Como amantes de la buena mesa que somos, nos acercamos a dos locales: el sábado cenamos junto al puerto de Xufre, en A Meca, una taberna marinera que ofrece los productos del día con una sencilla elaboración: tomamos pulpo á feira, navajas y salpicón de rape. Todo buenísimo, aunque una pequeña pega sí encontramos, y es que para estar en Galicia las raciones nos parecieron justitas. De postre, el tan alabado flan de queso y mi marido se tomó un flan de orujo que estaba más rico si cabe. El trato encantador, muy familiar, nos sentimos muy a gusto.
Este establecimiento nos ofrece la opción de encargar la comida para llevar, una opción estupenda para autocaravanistas.
Croquetas de pez espada y langostinos y parrillada en La Salga

Al día siguiente comimos en A Salga, un restaurante cuya especialidad es el pez espada, que probamos en croquetas con langostinos y nos encantó, unas croquetas que jamás habíamos probado y que pasarán a la amplísima colección familiar, porque es un plato imprescindible para el peque.
Tras las croquetas pedimos una parrillada de pescados y mariscos para compartir, estupenda y muy abundante. Comimos los tres perfectamente con esto. Y sí, lo confieso, pedimos postre ya por gula... Me tomé una tarta de queso casera que os recomiendo encarecidamente.
Como podéis ver, un lugar con muchísimas posibilidades, y que no debéis dejar pasar en vuestra visita a Galicia, seguro que os enamoráis como nosotros.






jueves, 23 de enero de 2014

CANGAS: ¡A COMER!

Como ya sabéis los habituales de mi blog, una de mis pasiones es la gastronomía, y me encanta probar sitios nuevos allá donde voy. En septiembre pasamos unos días de vacaciones en Cangas. Hace ya cuatro años que la Península de O Morrazo es el destino de nuestro descanso estival, y cada vez vamos descubriendo más y más rincones maravillosos, como os comentaba en un post del mes de octubre.
Antes de marcharnos, pedí consejo a varios amigos buenos conocedores de Cangas para aprovechar y conocer sitios nuevos para comer, tapear, tomar un vinito, terracear... Y estos son algunos de los lugares en los que hemos estado este verano:
El primer lugar en el que estuvimos, y el que personalmente más me gustó fue la Tapería Martinnus, un local  pequeñito, estrechito y muy acogedor, de estilo muy informal y con un ambiente muy agradable de parejas, familias y grupos de amigos.
La carta no es extensísima, pero las propuestas eran muy apetecibles: tortilla de puerros y bacon, tacos de pollo con ali oli, revuelto de erizos y algas, ensalada de ahumados y mejillones, tostas y un par de propuestas vegetarianas son algunas de las cosas que podéis pediros aquí.
Antes de que me olvide, algo importante, hay menú de niños hasta 8 años (incluye bebida y postre y sale por 7,50 €).
Como siempre que vamos en familia, una de las cosas que pedimos fue una ración de croquetas (creo que puedo hacer una exposición de croquetas de toda España!), y los mayores nos decidimos por una ensalada de rulo de cabra, frutas y nueces para empezar, foie con tostas y brocheta de rape con manzana acompañado de arroz salvaje.

A la hora del postre, como podéis ver en la foto, pecamos con un brownie de chocolate con helado de vainilla y el peque se pidió un helado de La Fiorentina, una heladería artesana que nos encantó por calidad y variedad y de la que pudimos disfrutar mucho durante nuestras vacaciones.
Todo fantástico, nos encontramos muy cómodos, nos atendieron fenomenal y el precio nos pareció estupendo.
Muy recomendable, además de lo que os he comentado, creo que las fotos también hablan por sí mismas.
Otro de los lugares en los que estuvimos y me apetece recomendaros es la Taberna dos Chata, en una línea que nada tiene que ver con el lugar anterior. Este otro apuesta por una cocina tradicional 100% y tiene un ambiente más rústico y sencillo. La especialidad es la más que gruesa tortilla de patatas que elaboran, cuyo tamaño es también increíble, y que a pesar de todo eso queda jugosísima. El día que nosotros fuimos nos comentó la cocinera que la tortilla no era de las grandes y ya os digo que estábamos impresionados, no quiero pensar el tamaño que pueden llegar a hacer!


Como siempre, una de las opciones fue la consabida ración de croquetas caseras y los mayores aparte de la tortilla probamos un revuelto de erizos con tetilla espectacular. Para los postres nos decantamos por la tradición y elegimos unas filloas rellenas. Todo estupendo y el precio muy ajustado.
El último día de vacaciones comimos en un establecimiento situado en el paseo marítimo de la playa de Rodeira, con unas vistas fantásticas y una terracita protegida del viento y de lo más tranquila y agradable: Restaurante y Vinoteca Trébula. Aquí los arroces son la especialidad, pero nos apetecía algo frugal, de manera que optamos por unos langostinos crujientes con salsa romescu que estaban estupendísimos, una tosta de solomillo con cebolla caramelizada y una ensalada césar, que quizá fue lo que menos lucido quedó. Mi niño, como siempre, sus consabidas croquetas... En el postre, volvimos a pecar con el chocolate, esta vez la víctima fue un coulant de chocolate con helado de vainilla.
A la hora de pagar, este último establecimiento fue el más caro, imagino que porque nos instalamos en la terraza y por su emplazamiento, al final estas cosas ya sabemos que incrementan el precio de las comidas, pero bueno, tampoco fue algo desproporcionado ni mucho menos.



¿Qué os han parecido estas propuestas? Espero que os hayan gustado y que os animéis a conocer un poquito más esta zona de Galicia tan maravillosa. ¡Que aproveche!

martes, 22 de octubre de 2013

CANGAS ¿UN PASEO?

Este año, por tercera vez ya, nos vamos de vacaciones a la Península de O Morrazo, que nos encanta. Esta vez elegimos Cangas, y recorrimos en familia una villa turística y marinera con múltiples rincones para visitar. También comimos muy bien aquí, pero eso será otro post, os haré esperar un poquito, primero toca la parte paisajística y cultural, que sé que os encantará, porque es imposible que no os guste...
Cangas cuenta con un pequeño casco histórico en el que se pueden ver varias casas típicamente marineras y diversos puntos de interés como la Capilla del Hospital o la Iglesia de Santiago de Cangas, del siglo XVI, la Plaza de Síngulis, con su cruceiro barroco, la Casa do Patín, con la característica escalera exterior de las casas marineras o el balcón de la actual Casa da Xuventude.
Si vuestros días en Cangas son en familia, en la alameda, junto al paseo marítimo, hay un enorme parque infantil donde lo pasarán de miedo, además de un buen trecho de carril-bici para disfrutar todos juntos y que transcurre por todo el paseo marítimo, desde donde podemos ver la escultura O Galeón, situada en el mar, con Vigo al fondo, hasta la Lonja y termina un poco más lejos de la Playa de Rodeira, que es la playa urbana de la villa.

Alejándonos del centro urbano de Cangas, son numerosas las excursiones que podemos hacer o las playas en las que podemos pasar el día, para todos los gustos en cuanto a tamaño, oleaje, situación o afluencia.
Disfrutamos mucho haciendo la ruta de senderismo que pasa por la playa de Liméns y que mide casi dos kilómetros. Su dificultad es bajísima, pensad que íbamos con un niño de seis años. Lo único que quiero hacer es recomendaros un gorro, pues hay muchos tramos sin sombra.
Esta ruta tiene preciosos tramos como el que os muestro en la foto, las aguas se aprecian limpias y cristalinas y en algunos momentos incluso pudimos ver pescadores y deportistas con sus canoas, también pequeñas grutas formadas en la roca y fuentes, en las que no bebimos por precaución.
El tiempo acompañó, de manera que también hubo ocasión de conocer varias playas de la zona: Nerga, Menduiña y Melide, la que personalmente más me gustó, una playa de acceso un poco más difícil que las demás, pues tenemos que recorrer un sendero bastante pedregoso, pero con muchísimo encanto, pequeña y recogida, con bastante oleaje, dunas y una pequeña cafetería donde tomar algo viendo el paisaje privilegiado de las Islas Cíes frente a nosotros.





Además de disfrutar muchísimo de todo lo que la naturaleza nos ofreció durante nuestras vacaciones, tuvimos ocasión de acercarnos, desde Cabo Home, a través de una ruta de senderismo para la que os aconsejo calzado cómodo ante todo, al Monte Facho, donde se puede ver un  poblado castrexo que se está excavando, o al menos se estaba excavando cuando estuvimos allí. Una lástima que no esté mejor señalizado... El pequeño cartel explicativo data este poblado entre los siglos I A. de C. y I D. de C., con construcciones redondas, ovales y las menos, cuadradas.
Desde allí las vistas son impresionantes y en la parte más alta se conserva lo que debió ser, en época mucho más reciente, un puesto de observación de la ría.




Tuvimos la suerte de que durante nuestras vacaciones, como cada ocho de septiembre, tuvo lugar en la parroquia de Darbo una fiesta popular de lo más interesante, sobre todo porque en ella se realiza una danza que sólo veremos aquí y que data del siglo XVI. El fin es agradecer a la virgen de Santa María los favores recibidos durante el año, sobre todo los relativos a la salud propia o de familiares. 
Antes de la misa, con la estatua de la virgen en el exterior, los fieles se acercan para realizar sus donativos, monedas en una bandeja o bien billetes prendidos en el manto. Al terminar el oficio religioso comienza esta danza, que consta de dos partes, Danza y Contradanza, haciendo alusión a los recorridos de los participantes, que salen del atrio, realizan un pequeño recorrido y vuelven para bailar ante la virgen. Los hombres tocan las castañuelas y tanto ellos como las mujeres llevan atuendos típicos de esta zona, destacando el sombrero de flores de ellas.
Al terminar el baile, como en toda fiesta gallega que se precie, orquesta y puestos de comida tradicional.


lunes, 14 de octubre de 2013

CON AMARE TURISMO EN A ILLA DE AROUSA

En el mes de septiembre, por iniciativa de la empresa Amare Turismo Náutico tuvimos la suerte de conocer bien de cerca las actividades de Turismo Marinero que podemos realizar con ellos en A Illa de Arousa, donde están ubicados. Es una empresa muy joven con un personal al frente gran amante y conocedor del mar y todo lo que éste nos ofrece.
Con ellos hicimos la Ruta de las Artes de Pesca, aunque nos comentaron que realizaban otras muchas (Ruta de la Ría, de las islas, pesca en kayak...), además de adaptarse a cualquier actividad que el cliente demande (servicio de taxi, visitas a lugares como Areoso, pesca extrema, buceo...).
Antes de contaros nuestra experiencia en familia, vaya por delante nuestro agradecimiento por la invitación.

La cita en el puerto incluía a un grupo variopinto de personas, la mayoría profesionales del turismo que, como yo, querían conocer la experiencia para poder explicarla mejor a los visitantes interesados. Siempre se informa mejor de lo que se conoce de primera mano, imagino que en esto estamos todos de acuerdo.
El día no acompañaba demasiado, estaba nublado e incluso cayeron unas gotas durante el trayecto, aunque esto no restó interés al recorrido ni encanto al paisaje.

Mientras nos alejábamos del puerto nos fueron explicando el peso y la importancia del sector pesquero y marisquero en la vida de los habitantes de A Illa. La primera parada fue en una batea de mejillones, donde aprendimos cómo se cultivan, el tiempo necesario para poder recoger el mejillón ya maduro, las bondades de las aguas de esta zona, riquísimas en nutrientes, la distribución de las bateas, que depende de las corrientes y no es en absoluto aleatoria, el envasado, en bolsa para consumo en tiendas y a granel para las fábricas de conserva... Y pudimos ver cómo se recogían, de una manera totalmente artesanal, con muy poquita ayuda mecánica, las cuerdas cuajadas de mejillones. Hubo muchas preguntas de los asistentes y ninguna se quedó en el tintero. Me sorprendió muy gratamente ver que los trabajadores se prestaban a que curioseáramos, a contestar cualquier duda...ese carácter de los lugares pequeños tan maravilloso.
La segunda parada del día la hicimos para ver de cerca cómo en esas mismas bateas se recogía camarón. En una pequeña barca, padre e hijo se dedicaban a ello y comentaban que ese día no estaban teniendo suerte. Nos enseñaron la bandeja, donde había poquito marisco para el tiempo que llevaban faenando... cosas del mar, unos días tan generoso y otros días tan vacío.

Aproximándonos a las rocas otras dos barcas, en una se pescaba calamar y desde otra un buceador a pulmón bajaba a mariscar navajas.


Terminado el periplo de las artes de pesca, la charla se centró en darnos a conocer la maravilla que es A Illa de Arousa, con todos los encantos que guarda para todos los que se acerquen hasta aquí: estupenda gastronomía con el producto del mar, casi 5 km de carril bici para que lentamente podamos degustar los paisajes, el Parque Natural de Carreirón, miradores, molinos de mareas, el faro de Punta Cabalo, donde además hay un restaurante con vistas...

En fin, una jornada en la que disfrutamos muchísimo en familia, aprendimos cosas nuevas sobre el mundo del mar, valoramos los productos, que tanto cuesta conseguir a los marineros y mariscadores y sobre todo, nos quedamos con muchas ganas de volver.

Fuente: FB de Amare Turismo Náutico

¿Apetece? 

lunes, 20 de mayo de 2013

HOTEL RÍAS BAJAS. PONTEVEDRA

En nuestra última visita a Pontevedra, con motivo de la celebración del Foro Proturga el sábado y el Campeonato de España de Duatlón el domingo, pernoctamos una noche y a la hora de buscar un hotel priorizamos su situación y claro está, que admitiese a nuestro perro con nosotros en la habitación.
Los que tenéis mascota sabéis que no es nada fácil encontrar en esta tierra alojamientos que admitan perros, así que las opciones eran reducidísimas, entre ellas el Hotel Rías Bajas, que nos convenció por su situación muy céntrica, que nos permitía no usar el coche durante nuestra estancia en la ciudad, y por los comentarios de otros huéspedes aquí, que eran bastante favorables.

Nuestra estancia resultó muy agradable. Nos asignaron una habitación amplia, con un pequeño vestíbulo entre el cuarto de baño y la habitación en donde pusimos la maleta y que daba mucho desahogo para moverse perfectamente. A nuestro niño, como se puede ver en la foto, le instalaron una cama supletoria junto a la nuestra y aún así quedaba espacio suficiente para todos. La habitación daba al exterior y resultaba muy luminosa. No disfrutamos del balconcito porque hacía bastante frío y viento ese fin de semana. El cuarto de baño estaba bien equipado y se notaba que había sido recientemente reformado, al igual que la habitación, pintada y con armario y puertas nuevas. Donde sí se notaba que el hotel tiene unos añitos es en el mobiliario, pero estaba en perfecto estado de uso.

Cuando reservamos lo hicimos en régimen de sólo alojamiento porque la opción de buffet nos salía muy cara, así que tomamos un desayuno en la cafetería el hotel, donde coincidimos además con el resto de los huéspedes, de manera que no fuimos los únicos que preferimos desayunar "a la carta". La oferta, la habitual, cafés, infusiones, colacao, tostadas, bollería, zumo... Pedimos un yogur para el peque, que suele desayunarlo, y no hubo problema. El personal fue encantador, tanto en la recepción como en la cafetería.
La relación calidad-precio estuvo más que bien, así que este hotel queda fichado para posibles estancias futuras en Pontevedra, una ciudad a la que solemos ir varias veces al año.
Recomendable para los que busquéis un alojamiento céntrico y desde luego para los que tengáis peluditos en casa!

Vistas desde nuestra habitación 


martes, 14 de mayo de 2013

VINOTECA BAGOS

En nuestra última visita a Pontevedra tuvimos ocasión de cenar en esta vinoteca, recomendada por una compañera y de la que no habíamos oído hablar antes. El local ya lleva unos años en la ciudad, pero recientemente estrenó ubicación en la calle Michelena, en un sótano del que nos separan bastantes escaleras. Al llegar nos encontramos con un lugar de pequeñas dimensiones y con colores claros que hace que tengamos sensación de amplitud.
Llama especialmente la atención en la parte derecha un gran cristal a través del cual se puede ver un muro de piedra que dicen que son restos de la antigua muralla. Esto no he podido confirmarlo.
El Bagos está pensado para ir a picar y compartir las raciones que en él se ofrecen, una carta no muy amplia que podemos leer en una pizarra o bien pedir que nos traigan a la mesa el tradicional menú para leerlo con más calma. Cuando nosotros fuimos había un par de cosillas fuera de carta, imagino que será lo habitual.
En el local hay mesas bajas y otras altas, junto a la zona de barra. Aunque llegamos muy temprano, hacia las 9 de la noche, tuvimos que sentarnos en una mesa alta, de reducidísimas dimensiones y en taburetes altos también, lo que no nos resultó demasiado cómodo, sobre todo a nuestro peque. El resto de las mesas estaban con cartel de reservado.

Tras echar un vistazo a la carta, nos decidimos por el foie casero, cremoso, suave, fantástico, acompañado de pan tostado y mermelada de higo, los langostinos en tempura, muy buenos, con un tamaño generoso una presentación original, con quicos espolvoreados y una salsa de curry para acompañar, y finalmente un combinado de croquetas de jamón y de choco, las de jamón tenían unos trozos considerables de buen jamón y las de chocos, que nunca habíamos probado, también tenían tropezones, ambas riquísimas, con una textura firme y sabor suave.
Combinamos las croquetas a nuestro gusto y pedimos el número que quisimos, una gran ventaja cuando se quiere probar un poco de cada o ajustar la ración al número de comensales, nos gustó la idea de poder hacerlo así.

Los platos, como se puede apreciar en las fotos, vienen presentados en una losa fina de pizarra rectangular y a los comensales nos pusieron unos pequeñísimos platos blancos rectangulares como apoyo al servicio, no tanto para servirse una parte en ellos.







En esta ocasión no tomamos vino, pero la oferta es muy extensa, tanto por copa como por botella, con mucha presencia de vinos gallegos.
El local se llenó de grupos de amigos y de parejas, con edades entre 30 y 50 años, para que os hagáis una idea del ambiente que os podéis encontrar. Fuimos un sábado de noche. Nos atendieron con mucha amabilidad y la comida nos gustó mucho. Lo que no nos gustó fue que habiendo mesas reservadas para las diez y media de la noche, no nos hubieran ofrecido ocupar una mesa teniendo en cuenta que eran las 9 cuando llegamos, si lo hubieran hecho, sin duda habríamos estado más cómodos, no entendí esta política del local, la verdad...
Por lo demás un sitio agradable, con una cocina que cuida los ingredientes, son de mucha calidad e idóneo para un vino con tapeo o una cena ligera para compartir entre amigos.