Mostrando entradas con la etiqueta Mario Facts. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mario Facts. Mostrar todas las entradas

jueves, 30 de octubre de 2014

MARIO FACTS 2

Hace muchíiiiisimo tiempo que no os comento por aquí las frases y conversaciones de mi pequeño terremoto, así que hoy voy con ello, nos habíamos quedado en el año 2012, cuando Mario tenía cinco añitos...
Una critaturita la mía nacida ya con las nuevas tecnologías debajo del brazo, y confieso que bastante más diestro que su madre, algo que tampoco es dificilísimo, he de confesar y confieso... Aunque claro, todo tiene un límite y en ocasiones se pasa el del buen gusto, con la naturalidad y candidez habitual en estas edades, claro... Os pongo un ejemplo muy gráfico:
"¿Tengo el culo sucio? Si. Sácame una foto con el móvil para que lo vea!"
No lo dudéis, no hay foto!
Recuerdo una vez que coincidimos con el bebé de unos amigos, y claro, surgieron un par de comentarios de lo más lógicos y normales con esta edad...
"¿Y cuando yo era bebé también me poníais caras así de raras?" Me parto y me mondo, claro, todos los adultos haciendo carantoñas y el enano alucinadísimo y sin encontrarle la gracia, y menos cuando todo el mundo está pendiente del canijo y él queda en un segundo plano, es entonces cuando llegan preguntas del estilo: "¿A los bebés se les quiere más? Es que todo el mundo le hace caso a ese bebé y a mí nada"
 A sincero tampoco le gana nadie, creo que aún a estas alturas, con siete años, no tiene todavía esa picardía de la mentirijilla, así que un buen día haciendo los deberes, que es uno de los momentos mamá-hijo que tenemos y en el que practico mi santa paciencia a base de bien, teníamos que cubrir una ficha con las cualidades de Mario, así que él empezó... "Soy bueno, amable, sé compartir..." y yo, reconozco que en plan picarlo un poco le pregunté: "¿y eres obediente", a lo que con una sinceridad y lógica a prueba de bomba respondió: " Bueno, mamá, tampoco te pases, ¡eso no!".

En fin... reconozco que aunque también me estreso con mi niño, me río muchísimo y como me dice todo el mundo no me aburro, imposible!
Los momentos que más me gustan son esos de exaltación del amor que tiene de vez en cuando, para qué negarlo, a nadie le amarga un dulce y el que diga que no, miente descaradamente. Tengo un niño bastante zalamero y con frases como "Mamá tengo que darte besos en la piel, porque si los doy en el pijama no te llegan, y te tienen que llegar!!!"
Y una de las cosas que me hacen estar más orgullosas de mi cachorrillo es su sensibilidad y su generosidad (atención, momento tierno)

 (Ve una bolsa con ropa)
- "¿Qué es eso?
- Ropa que ya te queda pequeña para llevar a Cáritas, así como está todo muy cuidado lo pueden poner otros niños
- Y qué hay dentro?
- Dos cazadoras?
- Pero mamá, si sólo llevamos cazadoras no te das cuenta de que van a tener frío en el culo?
- No, Mario, nosotros llevamos partes de arriba, otras veces llevamos partes de abajo, u otras personas pueden llevarlas, entonces los niños se llevan todo lo que necesiten, partes de arriba y de abajo
- Ahhhh, bueno, menos mal!"

Recuerdo que aquel año 2012 estaba Mario muy preocupado por su paso a Primaria, ya parece que el colegio es más serio, más de verdad, y da un poquitín de miedo... Lo normal con cinco años ¿no? Y encima con un cambio de colegio de por medio, como era el caso...
- "¿En primaria también se hacen fichas?
- Claro, muchas más que en infantil, en todos los coles, da igual al que vayas, en primaria hay que escribir mucho
- Jooooo, qué rollo, paso de primaria, quiero saltar directamente a secundaria!
- Pero no puedes pasar a secundaria sin leer, escribir, sumar y restar…
- Pues me enseñáis vosotros!"
Por cierto ¿recordáis vuestro primer masaje? Nosotros sí, fue un grandísimo y más que agradable descubrimiento.
- "Me duele el pie
- ¿Y dónde te duele?
- Pues me duele todo, cuando me duele una parte del cuerpo me duele entera.
- Bueno, a ver, te voy a dar un masaje…
Le doy un masaje y comenta “Ohhh, no sabía que esto de los masajes fuese tan guay, hasta me relaja!!!” Termino y dice riéndose “mami, ahora me duele el otro pie”

Y esto es todo amigos, como dijo Mario un día de aquel año 2012... 
"Mamá estoy tan cansado que antes de ponerme a dormir quiero echarme una siesta

miércoles, 19 de marzo de 2014

MI NIÑO ME MIMA. MARIO FACTS

Si hay algo que es mi enano es cariñosísimo, siempre le hago prometerme que no se le pasará con la edad, con lo reconfortantes que son los abrazos, con lo bien que sienta que te digan que te quieren... ¿y esos besos llenos de Nocilla? Lo mejor!
Mario tiene claro, muy claro, que los besos tienen que darse para algo, porque si hay que ir se va, pero ir para nada es tontería, como decía aquel... así que si el arrebato de cariño me pilla en pijama, fácil solución: "Mamá tengo que darte besos en la piel, porque si los doy en el pijama no te llegan, y te tienen que llegar!!!" Y dile tú que no... aunque haga frío.
Aunque no tiene hermanos de los que celarse, en algunas ocasiones siente pelusilla, no es lo habitual, pero cuando pasa, ni corto ni perezoso, lo suelta, con esa incontinencia verbal propia de la edad: ¿A los bebés se les quiere más? Es que todo el mundo le hace caso a ese bebé y a mí nada. Ainsss, pobrecito, es que mira que es difícil competir con un pequeñajo de meses que hace pucheros!
¿Quién dijo que solamente los progenitores cuidan de los niños? Absolutamente falso! Puedo dar testimonio, como aquella vez que no me quedó más remedio que llevarme al enano a una analítica, porque mi costillo trabajaba. Yo, inocente de mí, pretendía dos cosas, que me esperara fuera tranquilito y que no se preocupara, porque el pobre es ver una bata blanca y se pone atacado de los nervios, no molan nada de nada! Con lo que no contaba fue con que el instinto protector funcionase a la inversa, y claro, ocurrió: 
El martes tengo que llevarte conmigo al médico porque papá no está. Me voy a hacer un análisis "¿Y puedo entrar contigo para estar dándote besos?" Y ahora que levante la mano el que no se lo comería!
Ay, niños, bendita inocencia... ¿Y esa manera tan bonita de decirte que te echan de menos? Me entristece que en algunos momentos, sobre todo cuando empezó el cole, me echara de menos, pero qué bonito cuando me lo cuenta!
"Mami, me gustaba más cuando teníamos el cordón umbilical porque no podía separarme de ti ¿no lo podemos volver a unir?" No sé si será bobería de madre, pero para mí fue una declaración de amor en toda regla ¿no?
Y esos momentos en que una ve que los años pasan, las arrugas llegan, el cuerpo ya no responde como antes y paseando escucha esto: "Mamá mira qué chaqueta tan bonita, estarías guapísima con ella ¿entramos para que la compres?" o cuando a pesar de sentirme malamadre dice... "Os quiero mucho a los dos, pero me voy a sentar a comer al lado de mamá, que es más cariñosa"
Parecerá increíble, pero aún no me lo he comido... eso sí, el día menos pensado me lo zampo!



viernes, 7 de marzo de 2014

MARIO FACTS

Con el permiso de mi amigo Javi Mos, que es el que discurrió el nombre de esta nueva etiqueta en el blog, os presento a todos Mario Facts. Los que me seguís en Twitter ya conocéis las ocurrencias de Mario gracias al hashtag #cosasdeniños
Todos los que tenemos peques en casa sabemos que son fuente inagotable de ocurrencias, frases ingeniosas, razonamientos desternillantes y en ocasiones comentarios que nos dejan la boca cerrada. La mayoría de las veces todo termina en unas risas, y en este rincón del blog nos reiremos todos con estas cosillas de Mario, que ya cuenta seis primaveras y seis dientes menos, cómo pasa el tiempo!!

Hay un montón de frases que se han perdido en la memoria, pero como mala madre que soy, he ido anotando las que he podido, imaginaréis por qué, claro, para luego cuando se me case y tenga un enano, ir corriendo a contarle las ocurrencias de su padre, jejeje
Allá por el año 2012 en el colegio se explicaban un montón de conceptos en ciencias naturales o como se le llama ahora Conocimiento del Medio, que el peque aplicaba sin mucho criterio, aunque con tooooodo su cariño, así que como comprendió lo que somos los seres humanos a la primera, cuando llegó a casa me dijo amorosamente:

"Mamá, papá  y tú sois mis seres vivos favoritos" Ainssss, momento tierno donde los haya ¿o no? Obviamente no le pregunté si estábamos al mismo nivel que nuestro perro o que las plantas del jardín ¿para qué estropear esta hermosísima declaración de amor?
En fin, las malas madres como yo tenemos la costumbre de llamar a nuestros hijos no sólo por su nombre, sino también por otros apelativos, perdiendo de vista algo fundamental, que es que un niño de 4 años, por mucho que nos empeñemos NO entiende el lenguaje figurado, ni siquiera desde el cariño, os lo puedo asegurar... ¿que no? Pues entonces por qué cuando le dije aquel mes de octubre de 2012 algo así como
"Cómete todas las lentejas, mi vida" el cachorrillo sin pestañear va y me suelta tan pichi  "No soy tu vida, yo tengo la mía y tú la tuya". Hala, ahí queda eso... Mi intento de que atendiera por "corazón" tuvo exactamente el mismo efecto, así que opté por llamarle por su nombre sin más...

¿Alguien recuerda qué quería ser de mayor? En mi época casi todas las niñas queríamos ser profesoras, enfermeras o algo por el estilo. Los niños futbolistas, astronautas, policías... Pero el que yo tengo en casa está entre dos profesiones, ambas le tiran muchísimo, así que según el momento en que le preguntásemos, la respuesta era diferente: Triatleta profesional y Acróbata acuático, que ya tiene tela teniendo un padre bombero!
En fin... críos. Y para que conozcáis un poquito más al protagonista de nuestra nueva etiqueta os daré dos datos que pusimos en aquella ficha que habría que cubrir para la clase. Se trataba de que los niños hablasen a los demás sobre sí mismos y así conocerse mejor unos a otros:
- ¿Qué es lo que más te gusta? Los abrazos
- ¿Qué es lo que menos te gusta? Madrugar

Creo que nos queda claro a todos que tenemos entre manos a un enano pequeño pero avispado, muy avispado!
¿Qué os parece la idea de esta nueva sección bloguera? ¿Apetece?

jueves, 27 de febrero de 2014

MARIO Y SU MALA MADRE

Algunos de los que os pasáis por aquí también me leéis en Twitter, y seguís mi hashtag #cosasdeniños, en el que comparto las frases ingeniosas de mi niño. Tras mucho darle vueltas pensé en compartirlas también en el blog y crear una nueva categoría, que con permiso de Javi Mos se llamará Mario Facts.

Y llegados hasta aquí os preguntaréis ¿y ese título qué tiene que ver con lo que nos está contando? Pues muy fácil, porque las cosas hay que aclararlas bien y explicarlas desde el principio. ¿Quién es Mario? Mario es el hijo de una Mala Madre, lo confieso, me veo totalmente reflejada en el libro de Lucía Etxebarría "El Club de las Malas Madres", en el blog de La Niña Sin Nombre y su @malasmadres... absolutamente!
Antes de que Mario naciera yo era la "dueña de" (por mi perro) y desde el 25 de julio de 2007 ya ostento el título de "madre de", que seguirá conmigo para siempre, porque este no es de los que admiten devolución ni tienen garantía por dos años, lo tienes y te lo comes, día y noche los siete días de la semana, que pueden llegar a ser larguísimos.
En fin, que como mala madre que soy, cuando rompí aguas tuve cierto miedo escénico ¿al parto? No, eso es para las buenas madres, lo mío fue un pensamiento que decía más o menos así: "Madre del amor hermoso, que esto ya no tiene vuelta atrás, nos vamos dos y volvemos tres, miedito me da", pero claro, había que mantener el tipo, no fuera a ser que nos la pegáramos de camino al sanatorio.

Llegamos por fin y todo ocurrió dentro de lo normal... bueno, depende de lo que entendamos por normal, porque el niño salió y estaba sanote, pero el contenedor, o sea, su mala madre, estaba más 
cosida que un mantel de lagarterana y con dos bolsas de sangre ajena en el cuerpo. Llegó la enfermera con la criatura sacada con ventosa, llenito de pelo y con la cara espachurrada y claro, qué iba a decir yo ¡pues que era feo! Ahí ya apunté maneras de mala madre, porque la enfermera me contestó que era la primera madre que oía decir eso. La rematé cuando quiso darme a mi cachorrillo, sólo a una madre como a mí se le ocurriría pedir que llamasen al padre, que no me sentía con fuerzas de atenderlo. Lo sé, es imperdonable...
Una vez en la intimidad de la habitación, mi marido tuvo un ratito de mal padre y nos confesamos "Pobrecito, con lo feo que es lo único que le queda es ser muy simpático!" Pero el efecto ventosa desapareció y ya sí Mario era muy mono, y clavado a su progenitor, que era como si hubiese entrado en la lavadora a ochenta grados y con centrifugado a tope!
Sin embargo el momento enamoramiento y ese sentimiento de sentirme completa y que daría la vida por aquel canijo de pañal que dormía, lloraba y hacía sus cositas, tardó en llegar, lo reconozco, necesitamos conocernos un poco más para querernos.

Foto de blogdelfotografo.com
Eso sí, aún queriéndole me repateaban esas noches de biberones de madrugada, esos pises después de la ducha mojándolo todo, las caquitas apestosas, y qué maravilla, qué guapo cuando dormía plácidamente y podíamos descansar.
Cuando como mala madre que soy me incorporé a trabajar a los 5 meses, mi niño se independizó, porque es tal el movimiento que tiene por las noches, que no hay quien pegue ojo y claro, no dormir y currar como que no era plan... Mi marido se levantaba miles de veces para ver si estaba bien, pero Mala Madre, yo misma, trataba de aprovechar al máximo las horas de descanso egoístamente
Y esta soy yo... el niño fue creciendo, con doce meses rompió a hablar, me encantó, hablo mucho con él, pero también llegaron las crisis: la de las manualidades (NO por ser madre se saben hacer manualidades, señoras profesoras), la de la costura (NO sé hacerle un disfraz, sólo soy su madre), la de estar rodeada de Buenas Madres en el parque y ser la única Mala Madre, que pone mala cara cuando a su niño le dicen "guau, guau" en vez de "perro" o "caca" cuando lo que es aquello claramente es una gominola pegoteada asquerosa.Y tampoco sé dibujar, ni cantar, ni inventarme cuentos, me aburren las carreras de coches en el pasillo y los dibujos animados, aunque me los sepa de memoria.
Pero creo que a pesar de tener una Mala Madre, servidora, el niño es listo, noble, cariñoso, trabajador, humilde, y claro, guapísimo, que esto lo veo hasta yo!
Ahora que ya sabéis lo que el enano tiene en casa ¿qué os parece la idea de ir conociendo lo que esta madre vive con este chicarrón de seis añazos y medio? ¿Me acompañáis?


Aquí, Mala Madre en acción