martes, 27 de marzo de 2012

HOTEL CARRÍS BEIRAMAR


Este fin de semana tuvimos la ocasión de pernoctar en el hotel Carrís Beiramar, en Vigo, con motivo de la celebración al día siguiente de la media maratón VigBay. Teníamos que madrugar mucho y esto unido al cambio horario de la madrugada nos hizo decidirnos por buscar hotel y quedarnos en Vigo.
Esta fue nuestra primera experiencia en un hotel de la cadena Carrís, que tiene establecimientos en Galicia y Portugal. La conocía porque tienen hotel en mi ciudad, pero nunca había utilizado ninguno de sus servicios.


Contacté directamente con el hotel para realizar la reserva. El trato fue fantástico y enseguida me remitieron un mail con las condiciones que habíamos hablado por teléfono. Me explicaron que en principio los perros de menos de 5 kg podían estar en las habitaciones, pero más grandes tendrían que ir a un lugar habilitado. Le expliqué que el nuestro (de 9 kg) estaba acostumbrado a viajar con nosotros y no daría nada la lata, y además que no lo podíamos dejar en otro sitio del hotel porque sí que daría la lata. Fueron muy comprensivos y flexibles, todo un detalle.


NUESTRA HABITACIÓN


Solicitamos una habitación triple, ya que íbamos también con nuestro niño de 4 años, y la verdad es que el tamaño de la habitación con la cama supletoria, la de matrimonio y el resto del mobiliario, nos pareció más que suficiente.
Solamente nos quedamos una noche, pero el hotel está pensado para que se puedan realizar estancias más largas, con armarios generosos y mesa de trabajo, con conexión wifi gratuita (eso sí, una conexión por habitación, en nuestro caso sólo íbamos con el portátil, pero quizá esto sea un inconveniente para los que se conectan con el móvil y son dos...)

La decoración es moderna y sencilla, con colores muy acogedores, marrones y beige. Entre la zona de dormir y el baño se encuentra un tabique con una gran ventana que hace que entre luz en el baño y la sensación de amplitud en la habitación sea mayor. Si deseamos intimidad no hay problema porque hay una persiana de estas que se gradúan para ver más o menos al otro lado, de madera, muy discreta.

Nos gustó muchísimo el detalle de que en la cama supletoria hubiese un juego de toallas y amenities. Os aseguro que no es lo habitual, y en muchas ocasiones en hoteles de esta categoría hemos tenido que pedir las toallas. Mi niño estaba entusiasmado con todas las cosas que había sobre su cama!

La cama nos resultó muy confortable, descansamos de miedo. Para mi gusto la almohada era algo blandita, pero esto ya es cuestión de gustos personales, mi marido sin embargo la encontró perfecta.

No utilizamos el servicio de habitaciones, pero había información en la habitación, así como un minibar.



EL HOTEL CARRÍS, SERVICIOS,INSTALACIONES Y EDIFICIO


El aspecto exterior del hotel es muy sencillo, como las edificaciones modernas. En los pisos superiores hay muy buenas vistas al puerto y a la ría, gracias a su situación a pie de mar. Nuestra habitación daba a un lateral, teníamos luz natural, pero las vistas no eran bonitas, aunque tampoco le dimos importancia.

La recepción es muy amplia y diáfana, el personal encantador, el check in fue rápido y nos informaron perfectamente de lo que fuimos preguntando.

Se veía todo en general muy limpio y cuidado.

Teníamos intención de acostarnos temprano, por lo que no utilizamos el restaurante. Sí cenamos en la cafetería del hotel, donde se ofrecen bocadillos, sándwiches, empanada o pizzas. Tuvieron la gentileza de hacernos una ensalada, que no estaba en la carta, porque se nos hacía un poco tarde para esperar a que abriese el restaurante. Faltaban unos quince minutos, pero cuando se va con un niño pequeño estas cosas son importantes y todos los minutos cuentan.

Nos sirvieron con rapidez y amabilidad, nos quedamos encantados.

Al día siguiente fuimos al desayuno buffet, instalado en el restaurante del hotel, con preciosas vistas al mar, ahora sí, y una oferta de lo más completa, tanto en dulce como en salado, fruta fresca, pan, quesos, embutidos, frutos secos, cereales... para todos los gustos y muy bien presentado, me gustó mucho el ambiente y me dio pena no poder desayunar con un poco más de tranquilidad.



SITUACIÓN DEL HOTEL

La situación del hotel es excelente, pegado al auditorio del Palacio de Congresos y a un paseo de la zona del náutico de unos quince minutos. Si no hay sitio para aparcar en el exterior (nosotros no tuvimos ningún problema), hay aparcamiento subterráneo.
Por la noche la zona apenas está transitada, por lo que estuvimos de lo más tranquilos.
Pasan cerca varios autobuses urbanos, de modo que si no llevamos coche podemos movernos por la ciudad o ir a las playas sin dificultad

En resumen, nos quedamos encantados de la experiencia aquí y el hotel queda apuntado para futuras ocasiones en Vigo

2 comentarios:

  1. Huy, pues yo esta cadena ni la conocía pero desde luego el hotel tiene una pinta estupenda.

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    1. Es una cadena gallega, con hoteles en Galicia y Portugal

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