BLANCA ÁLVAREZ
La escritora de origen asturiano compagina su trabajo de periodista con el de escritora, habiendo publicado varios títulos dirigidos a un público infantil y juvenil en su mayoría, aunque también ha escrito para adultos.
Con "Pendientes, caracoles y mariposas" obtuvo el XIII Premio Ala Delta. En 2004 fue galardonada con el Premio de la Crítica de Asturias por "El puente de los cerezos". "Witika, hija de los leones" fue merecedora del Premio Destino Infantil.
LOS TRES SECRETOS DEL SAMURÁI
Viajamos al Japón del siglo XVIII, donde conoceremos la historia de Tomiko, una niña que ha de tomar una difícil decisión: abandonar su hogar para poder salvar a su hermana pequeña de un matrimonio concertado con un hombre tan rico como cruel.
Poco imagina Tomiko por dónde le llevará el camino emprendido, en el que encontrará seres mágicos que la ayudarán y otros que tratarán de que no llegue a buen fin su misión. Ha de convertirse en Susanô, el Samurái del Dragón, y así, a través de él, poder lograr la liberación de su hermosa aunque infeliz hermana Chikako.
El protagonismo de la historia es de Tomiko, la hermana mayor, nacida fea y por lo tanto repudiada por sus padres campesinos, que saben que no podrán casarla bien por este hecho, y que sin embargo colman de atenciones a Chikako, su hermana mayor, cuya belleza será su pasaporte para salir de la pobreza y abrazar la despreocupación material. Pero el hombre elegido por los progenitores de las hermanas es un ser absolutamente despiadado, de manera que Tomiko huye de su hogar con el propósito de impedir que se celebre este matrimonio concertado.
La pequeña Tomiko, una niña campesina asustadiza, evolucionará hasta convertirse en un guerrero samurái con una coraza que esconde ojos de seres que carezcan de magia su verdadera condición femenina. Se preparará durante dos largos años para la lucha y logra que su nombre sea conocido por sus victorias y vaya unido a un gran prestigio, la única manera de acercarse al futuro esposo de su hermana.
En todo momento tendrá a su lado a dos samuráis que son como sus hermanos, Shuzai y Hanzaburo, un ser mágico, hijo de un zorro que cuida de los bosques.
Iremos viendo a lo largo de la novela el cambio que se produce en la protagonista, su relación con el resto de los personajes, como campesina o como samurái, sus miedos, su visión del papel de la mujer en la época en la que vive, que simplemente es una moneda de cambio, destinada al trabajo de sol a sol, al concubinato o a matrimonios sin amor concertados por interés... Seres prácticamente invisibles a ojos de los hombres.
"Nacer mujer parecía una garantía de sufrimiento añadido y hacerlo bajo el símbolo de la belleza no añadía mejoría, antes bien, se convertía en una doble cadena sobre ellas" (pág. 251)
Usos y costumbres ancestrales, comidas y bebidas, paisajes nipones... una ambientación que hace que el lector pueda entrar en la historia, contada de una manera muy poética, una lectura pausada, en ocasiones un poquito lenta, pero bien escrita, con gran sensibilidad.
"Existe un río. Ese que abarca la vida de todos. Pero, luego, existen miles de afluentes que siguen tan sólo el curso de cada hombre. Lo que sucede es que las vidas de los hombres se mezclan, confluyen y fluyen a veces por el mismo cauce..." (pág. 269)
"La eternidad es algo estático, que permanece inmutable, pero la vida se va dibujando a nuestro alrededor como infinitos anagramas que describen nuestros actos, nuestros sentimientos, nuestras alegrías y dolores" (pág. 369)











