sábado, 12 de marzo de 2016

EL ÁRBOL DE LOS RECUERDOS

Durante la charla de Laura Perales, de la que os hablé en el blog, surgieron recomendaciones literarias para compartir con nuestros niños. 
Un libro es un vehículo extraordinario para poder hablar con los niños de cualquier tema, y en este caso El Árbol de los Recuerdos nos ayuda a explicarles el tema de la muerte y encajarla donde corresponde, como parte de la vida, que tiene un fin.
La historia es sencilla, así que si vuestro niño ya lee, podrá hacerlo él perfectamente, como fue nuestro caso, y comienza así:

Había una vez un zorro que vivía con muchos otros animales en el bosque. Zorro había tenido una vida larga y feliz, pero ahora estaba cansado. Muy lentamente, se dirigió a su lugar favorito en el claro del bosque. Miró a su alrededor, observó su querido bosque una última vez y se tumbó. Zorro cerró los ojos, respiró profundamente y se quedó dormido para siempre”.

Los animales del bosque, amigos de Zorro, estaban tristes, pero comenzaron a hablar de su buen amigo, a recordar cada uno los buenos momentos compartidos. Mientras hablan brotan tímidamente unas pequeñas hojas naranjas que crecen y crecen con cada historia hasta convertirse en un hermoso árbol donde los animales del bosque, búho, ardilla, urraca, ratón... encontrarán dónde anidar, protegerse del sol o simplemente reunirse con todos sus amigos. El árbol crece y se hace fuerte con cada uno de los buenos ratos y simboliza que Zorro ha permanecido en sus corazones, y seguirá allí mientras haya quien lo recuerde. Un árbol alimentado por todo el amor que sienten por el amigo perdido.
Una historia muy tierna, con unas ilustraciones maravillosas y un mensaje fácilmente comprensible por los más pequeños cuando empiezan a preguntarnos sobre la muerte. Si aún no lo han hecho, ese momento llegará, y el libro nos ayuda a hablarles de ello de una forma muy natural, o incluso nos servirá para que comprendan si ha fallecido alguien próximo, que esa persona siempre estará en su corazón y cuando cure la herida de no tenerle al lado, la recordaremos con mucho amor y siempre prevalecerán los buenos momentos que hemos pasado juntos.


Un precioso libro que os recomiendo y que estoy segura de que disfrutaréis mucho leyendo con vuestros niños como lo hemos hecho nosotros, una verdadera delicia.

miércoles, 2 de marzo de 2016

CHARLA DE LAURA PERALES

Laura Perales. Foto de www.crianzaautorregulada.com
Desde que en el mes de julio de 2007 me convertí en madre, tengo la corresponsabilidad de velar por el bienestar físico y psicológico de mi hijo, algo que me ocupa y preocupa, sobre lo que trato de aprender no sólo con la experiencia del día a día, sino también leyendo sobre crianza y asistiendo a charlas como la de Laura Perales en Compostela hace pocos días.
Los niños no vienen con libro de instrucciones, los libros que hablan sobre crianza o psicología infantil, que ayudan a los progenitores a una mejor relación con ellos, tampoco son la gran panacea o un guión que haya que seguir punto por punto, pero ayudan, y mucho, a los que, como yo, intentamos superar modelos que no nos convencen, nos paramos a escuchar, intentar empatizar y educar desde el respeto, desde la escucha, sin castigos, con amor incondicional y mucha, mucha paciencia.
No es fácil, unos días son mejores que otros y siempre está ahí la duda de estar haciendo o no lo correcto, pero es fundamental estar bien informado sobre un tema para poder decidir, para poder avanzar. Si el ser humano se hubiera instalado en repetir el modelo anterior no habría llegado ni a inventar la rueda, así que ¿por qué instalarse en el modelo aprendido sin cuestionarlo? Es más que sano hacerlo, y personalmente he descubierto que el mundo desde la perspectiva de un adulto es totalmente diferente al que ve un niño, y esto es fundamental para poder comunicarse con ellos y que esta comunicación sea efectiva.

La charla de Laura Perales, a la que no conocía previamente, se centró mucho en la comunicación entre los niños y los padres y en temas que las madres vivimos de una forma más intensa que los padres, como la culpa, la obsesión por la perfección o la aprobación social, temas que nos preocupan, en ocasiones nos frustran y muchas veces cometemos el error de volcar esa frustración en nuestros hijos.
Me pareció fundamental el concepto de "traducir y devolver la pelota", es decir, interpretar lo que el niño intenta decir, que no siempre se corresponde con lo que verbaliza, y actuar en consonancia. Otra de las propuestas de Laura que me gustó mucho es la de crear opinión en los niños, plantear diálogos en los que expresen lo que sienten, lo que le parece esto o lo otro y utilizar los juegos o los libros como vehículos que ayudan a recorrer este camino. 
El lenguaje que utilizamos es importante, porque no caemos en la cuenta muchas veces de que lo que decimos puede no interpretarse como pretendemos. 
Un ejemplo que hace que esta idea se entienda perfectamente es el siguiente: Una niña está jugando en el parque, se cae y se hace una herida en la rodilla. Es muy habitual que el adulto se acerque y le diga "no pasa nada". Con esto intentamos quitar importancia y que el niño se relaje y no haga un mundo de un incidente pequeño, pero ¿qué está entendiendo? La frase literal, nada menos "te has caído, te has hecho daño, pero esto no importa, lo que te pasa no tiene importancia". Esto no es ni de lejos lo que hemos querido transmitir, pero es lo que está recibiendo nuestro hijo, y mucho cuidado con esta idea de que no nos importa lo que le pase, que se haga daño, porque puede ser la semilla de la incomunicación: ¿para qué voy a contarle a mamá esto que me ha pasado si lo que me ocurre no importa? Realmente para pensarlo...

Etiquetas, comparaciones, mentiras, manipulación, intervención en conflictos, no dejar que suelten su tensión... El día a día está plagado de todo esto, aunque muchas veces no seamos conscientes. La charla en ese sentido fue muy reveladora, invitándonos a todos a la reflexión.
En el rango de edad de mi niño, que tiene ocho años, hay cuestiones que van llegando y no siempre sabemos manejar, como las emociones (muchas veces tendemos a transmitir que hay emociones "malas", que hay que contener o esconder), un tema en el que pesa muchísimo la mochila de adulto que llevamos, la natural curiosidad por su cuerpo, por la sexualidad, por la muerte, los miedos, situaciones como el divorcio o momentos que se me antojan complicados, como cuando pregunte si realmente el Ratón Pérez o los Reyes Magos existen o no. Me quedo con una idea fundamental, que es la naturalidad al abordar cualquier cuestión, el respeto al niño, evitar el autoritarismo, la dejadez, la negación o el edulcoramiento, tan dañinos para ellos y para cualquiera, en el fondo a todos nos molestan estas actitudes hacia nosotros por parte de terceras personas.

Me ha parecido muy enriquecedor poder escuchar a alguien que desde la experiencia de madre y el conocimiento como psicóloga, nos explica el punto de vista del niño, no siempre tan evidente, y cómo bajarnos de nuestro escalón de adulto, mirarle frente a frente y lograr que la comunicación sea posible. Si hay algo fundamental es que nuestros niños sientan que estamos ahí, de forma incondicional, que pueden hablarnos de cualquier tema y que les escuchamos y nos preocupan.
No neguemos, si él lo siente, está ahí: "Los monstruos no existen, es absurdo que tengas miedo a la oscuridad". El miedo es irracional, para él sí existe el monstruo y esto no se razona, quizá sea una idea mejor decirle "no te preocupes, me quedo un rato contigo y los monstruos conmigo no se atreverán".
No tratemos de ocupar su tiempo con actividades dirigidas, conviene recordar que "el aburrimiento es la base de la creatividad", que se aburran tiene que ocurrir y es bueno, acaban encontrando algo que les entretiene, casi siempre inventando algo nuevo o utilizando cualquier cosa a su alcance para inventarse una historia.
No hay emociones malas, no nos escondamos, no hay nada malo en sentir ira, frustración, querer llorar, patalear... Si no nos hubiesen reprimido quizá hoy sabríamos convivir mejor con el estrés de nuestra vida cotidiana.
Las chuches no son un premio, de ahí vienen muchos problemas con la comida en la adolescencia o la vida adulta ¿por qué nos sentimos mal y corremos a la nevera a atiborrarnos de dulce? 
Muchas veces hemos sido los raros del cole, los diferentes en el parque, los alternativos en el entorno familiar, pero realmente creo que hemos de cambiar la forma de relacionarnos con nuestros hijos si de verdad queremos que el mundo que ellos habiten sea mejor que el nuestro, fácilmente mejorable, con franqueza.
Laura Perales comenzó su charla con una frase que invita a repensar el entorno que hemos construido: "No es saludable estar adaptado a una sociedad profundamente enferma" Jiddu Krishnamurti.
Una sociedad enferma, no tenemos más que leer un periódico, encender la televisión o sintonizar la radio... Pero en gran medida está en nuestras manos, como mínimo la educación y crianza de nuestros hijos merece nuestro tiempo y requiere que aprendamos a hacerlo lo mejor posible.
En el blog de Laura Perales, Crianza Autorregulada, podéis leer artículos sobre estos temas y otros muchos, además de conocer las charlas y cursos que imparte.

lunes, 22 de febrero de 2016

EL PEQUEÑO SALVAJE

Hacía tiempo que este libro estaba en mi biblioteca personal, como muchos otros. El hecho de que últimamente el insomnio me tenga muy cansada y me cueste leer, hizo que buscase en casa alguna lectura corta y diese con esta preciosa edición de Impedimenta del clásico de Boyle.
En la contraportada podemos leer un resumen de la historia, que imagino que os sonará a muchos porque tuvo versión cinematográfica:
El pequeño salvaje es una prodigiosa nouvelle que narra, de modo desgarrador, la historia del célebre niño salvaje de Aveyron, quien a principios del siglo XIX atemorizó y luego fascinó a toda Francia por tratarse de uno de los raros ejemplares de niño asilvestrado y criado entre bestias. A finales de septiembre de 1797, en los bosques del Languedoc francés, tres cazadores hallaron a un niño errante, completamente desnudo, hirsuto, que adoptaba los modales de un animal. Aparentaba unos ocho o nueve años. Una vez capturado, empezaría su peregrinación por la Francia recién salida de la revolución, recalando tanto en instituciones mentales como en refinados salones, donde constituiría poco menos que una atracción de feria.

El libro, narrado con una gran maestría, a la vez que nos va desgranando el periplo del pequeño al que llamaron Víctor, nos va planteando una cuestión de fondo muy importante, como es la influencia de nuestra civilización en nosotros, de qué manera hemos terminado con acciones o pensamientos que son naturales y propios de nuestra especie y los hemos coartado, llenándolos de normas y moral interesada, de tanta injusticia... Lo que ocurre en el siglo  XIX podría pasar hoy, y sería muy similar en muchas cosas.

Me gustó especialmente que el narrador de la historia, que habla siempre en tercera persona, además de explicarnos lo que a lo largo de los años vive Víctor, nos explica lo que él siente, su incomprensión de gestos, palabras y actitudes y realmente es fácil empatizar con él, porque lo que pasa a su alrededor es tremendamente injusto con su persona.
Una novela que tiene ese sabor de los grandes clásicos, que se disfruta palabra a palabra y que en la edición de Impedimenta es absolutamente deliciosa.

"Para él solo existía el instante, y el instante podía darle la oportunidad de atrapar cosas con las que calmar el hambre, cosas sin nombres y sin apenas atributos excepto el deseo de escapar de sus manos: ranas, salamandras, un ratón, una ardilla, polluelos y los agridulces huevecillos de los pájaros." (pág. 11)

"Vio confusión, escuchó el caos, y lo que olía era más fétido que cualquier otra cosa que hubiera olido en todos sus años de vagabundeo por el campo y los bosques de Ayveron. Un hedor concentrado, penetrante: el olor de la civilización." (pág. 52)




martes, 16 de febrero de 2016

EL AROMA DEL CRIMEN

Xabier Gutiérrez hasta ahora era para mí alguien desconocido, para ser más precisa, hasta que me topé con la portada de su primera novela y un comentario explicando que la gastronomía tenía un papel muy destacado. Novela negra y gastronomía siempre han hecho buenas migas, así que estuve curioseando un poco y me encontré con que el autor, además es cocinero en el Restaurante Arzak. Desde su blog nos ofrece una descripción de sí mismo que os invito a leer y en la que nos habla de sus dos pasiones y de cómo no puede estar sin ninguna de las dos, sin cocinar y sin escribir. Sobre cocina ha escrito nada menos que 17 libros, y esta primera novela pertenece a una saga que contará con tres más (la segunda ya está publicada, con el título de El bouquet del miedo).

Sinopsis (contraportada)

A Vicente Parra, oficial instructor de la Ertzaintza, con sede en el barrio del Antiguo de San Sebastián, le son asignados dos casos aparentemente muy diferentes. La diseñadora de moda Elena Castaño ha sido salvajemente apuñalada en su mansión y aunque los indicios apuntan a un robo, pronto queda claro que se trata de un crimen personal disfrazado de asalto. El otro caso es la muerte por insuficiencia renal y hepática de un joven llamado Cristian José, bedel en la universidad. La madre del joven sospecha que la muerte no fue natural pues ha encontrado importantes cantidades de dinero en efectivo en su casa y además llevaba últimamente un tren de vida que no se correspondía con su sueldo. Vicente pronto descubre que los sospechosos están todos relacionados con el mundo de la gastronomía, y más cuando la autopsia del cadáver de Cristian no ofrece dudas sobre las causas de su muerte.

Los dos casos que ocupan al oficial de la Ertzaintza coinciden en el tiempo, no en la muerte, pero sí en el momento de la investigación. Cristian había fallecido unos meses antes que Elena, pero las investigaciones coinciden y conoceremos así dos historias que transcurren en paralelo en un principio, cuando se nos presenta a ambos. Unos capítulos más tarde sabremos que han muerto y entrará en escena el personaje principal, Vicente Parra.
Vicente irá conociendo a las personas que personal o profesionalmente tenían relación con los fallecidos, y a la vez el lector irá conociendo mejor la figura de Vicente, padre de un joven que estudia cocina y que poco a poco irá convenciendo a su padre de que ésta es algo más que comer para sobrevivir. 
También irán adquiriendo protagonismo los dueños o empleados de dos restaurantes de San Sebastián, la ciudad en la que todo ocurre, de muy diferente estilo, alta cocina uno y tradicional el otro. La cocina, pues, se cuela como un personaje más, y de la mano de alguien que sabe perfectamente de lo que habla y se nota mucho al leerlo:

Xabier Gutiérrez. Imagen de su blog xabiergutierrezcocinero.com
"Aquello tenía mucho de fiesta y de funeral, todo al mismo tiempo. La vida y la muerte mezcladas. En sus más profundas expresiones. En la mente de ambos, un asesinato bestial y una cena digna de los dioses. Las pulsaciones más básicas unidas en un cóctel de realidad que se palpaba en el ambiente. Y porque se notaba de esta manera tan evidente, era aún más realista. La gastronomía como enlace entre la vida y la muerte, comer para retrasar la fecha de la partida definitiva. Ganar una nueva prórroga que nos haga disfrutar un rato más de esta situación privilegiada de vivir." (pág. 177)

"El siguiente es el de red de rabas. Pasta de pimiento morrón bien asado. Trituras y congelas en forma de aros. Después no tienes más que rebozar y freír. Va caliente. Ponemos tres piezas por persona en una placa de acero inoxidable y ensartado por el agujero. Están increíbles. Tienen mucha potencia de sabor. No llevan salsa, sólo una rodaja de limón aparte. Como si fueran rabas normales." (pág. 230)

En una narración ágil, muy entretenida, con diálogos fluidos y con el añadido de los deliciosos platos tan fáciles de imaginar por su descripción pormenorizada pero sencilla, iremos encajando las piezas de dos puzzles que componen las desapariciones de Elena y Cristian. Y quizá aquí es donde he encontrado algún pero a la novela, porque algunas piezas encajan de una forma un tanto forzada, sobre todo en el caso de Elena. 
En definitiva, una entretenidísima novela, que mantiene la atención del lector, se desarrolla en un ambiente muy atractivo y tiene ese toque culinario que me ha resultado de lo más atractivo. Aunque os comentaba que tiene algún pero en el encaje final, me ha gustado y seguro que me leeré el el siguiente volumen de la saga del detective Parra.

jueves, 4 de febrero de 2016

EL MAL CAMINO

El mal camino es la segunda novela de Mikel Santiago, quien con su primera novela, La última noche en Tremore Beach, tuvo un debut literario muy notable.
Había leído esta primera novela, así que cuando vi que había salido la segunda, enseguida ocupó un lugar en mi lista de lecturas para este año, el thriller es un género que me gusta mucho intercalar con lecturas más pausadas. 
En esta ocasión, en una historia contada por su protagonista, Bert Abendale, en pasado, conoceremos sus vivencias en un pequeño pueblo de la Provenza francesa al que este exitoso escritor se traslada con su mujer y su hija desde Londres buscando un cambio de aires y un poco de oxígeno para su matrimonio.
Bert solamente consigue relacionarse con su amigo de la juventud Chucks Basil, no simpatiza en absoluto con las personas con las que su mujer se relaciona. Y precisamente Chucks, un rockero que intenta componer la canción que lo devuelva a las listas de éxito, cuenta a su amigo un extraño acontecimiento: hace unas semanas atropelló a alguien, pero como por arte de magia el cadáver no ha aparecido
Bert duda de la historia de su amigo, quien en el pasado ha tenido coqueteos con el alcohol y las drogas, dada la ausencia de pruebas y lo extraño del relato de éste... Aunque poco a poco iremos viendo que no todo es lo que parecía, introduciéndonos en una historia cuyo ritmo irá in crescendo y atrapando al lector, que verá cómo poco a poco las piezas van encajando y conformando un ambiente asfixiante en el que no puede confiar en casi nadie.
El autor logra que desconfiemos casi de cualquiera y que dudemos de unos y otros, no teniendo siempre claro quién está en lo cierto y quién miente u oculta algo. La narración gana en ritmo con el paso de las páginas, resultando una novela muy entretenida y de lectura ágil e interesante.

Hay muchos diálogos entre los personajes, pero también conoceremos a la perfección el pensamiento de Bert, un personaje que está muy bien dibujado, con sus luces y sombras, y resulta de lo más creíble, un hombre que está viviendo una crisis personal y profesional, que se encuentra en un punto en el que no tiene claro si su amigo se está volviendo loco o qué le pasa, y vemos cómo reacciona ante todo esto, no siempre acertadamente y no siempre sin dudas o miedos.
La única pega que le pondría es que el final me ha resultado un poco forzado, se plantea una situación límite que se salva por los pelos, pero quitando este detalle, El mal camino resulta una opción muy recomendable si os gusta el género, y Mikel Santiago sin duda un autor para tomar nota y seguir su carrera.
En su web podemos conocer un poco más de este escritor, nacido en Portugalete, que compagina su faceta literaria con la musical en una banda de rock.


  

lunes, 18 de enero de 2016

CUANDO ESTÁBAMOS VIVOS. MERCEDES DE VEGA

Sinopsis de la novela (Plaza y Janés)
Una excepcional novela sobre el amor y el destino, la memoria y los secretos de familia. En los albores de la Segunda República, Lucía Oriol es una joven esposa aristócrata en una sociedad en plena transformación, cuya vida da un vuelco cuando conoce a Francisco Anglada, viudo empresario de origen judío, que compra una re sidencia a la familia Oriol en la calle Pintor Rosales. Lo que comienza como una tórrida aventura amorosa, se enreda cuando aparece Jimena, la conflictiva hija de Francisco. La relación entre Jimena y Lucía, la doble vida de ésta y el pasado oculto de los Anglada destaparán un torbellino de celos, venganza y traición de los que nadie saldrá indemne. El amor de Lucía Oriol por un hombre atrapado en el laberinto del pasado y la necesidad de contar la verdad y de hacer justicia, alimentan este retrato de dos linajes, inspirado en hechos reales, en un Madrid convulsionado al borde de la Guerra Civil. Con la riqueza de una sobresaliente prosista, Mercedes de Vega bucea en nuestra historia más personal para mostrar que en todas las familias se esconden secretos que pueden resultar letales. Cuando estábamos vivos no es solo la historia de una mujer que debe elegir entre la razón y el corazón, también es el fresco de una época y de una ciudad que marcarán los destinos de sus protagonistas.

Con una portada muy atractiva y la sinopsis que escribe la editorial que publica la historia de Mercedes de Vega, es imposible pasar por alto esta historia, magníficamente relatada, en la que nos moveremos entre Madrid, origen de la familia Oriol, y la propiedad rural de la familia Anglada, con una ambientación que nos lleva a un momento de nuestra historia de lo más interesante y no muy habitual, como son los años anteriores al estallido de la Guerra Civil y los últimos años del reinado de Alfonso XIII. España está sufriendo grandes cambios sociopolíticos, con las tensiones de los que serán los dos bandos de la guerra aumentando mes a mes, un odio de clases que se hace patente en la relación que mantiene Jimena Anglada, adinerada hija de Francisco Anglada, con un joven de clase obrera que verá en ella la ocasión de crecer económicamente.
Lucía Oriol y sus obras de caridad, en forma de casa de acogida para pobres, refleja también la alta sociedad madrileña del momento. Lucía se ve atrapada en un matrimonio que conviene económicamente a su padre pero que no la hace en absoluto feliz, Roberto Arzúa de Farnesio es un italiano muy rico, próximo a Mussolini que insiste en llevarse a su familia a Italia, donde cree que les espera una vida mucho mejor que en España, un país al que considera retrasado social y culturalmente.
Mercedes de Vega. Foto de Javier Velasco en todoliteratura.es

De Lucía se esperaba que fuese una esposa ejemplar, diese hijos a su marido y se entretuviese con su vida social y sus obras de caridad, pero cuando se cruza Francisco Anglada en su camino, no puede evitar sentir lo que siente, esa atracción irracional por ese hombre de campo, duro pero delicado en las distancias cortas, un hombre al que amará profundamente a pesar de no comprenderle del todo y no llegar a conocer bien esa historia familiar que Francisco oculta.
La doble vida de Lucía la hará sufrir a ella y a su familia, insiste en quedarse en Madrid, es incapaz de separarse de Francisco y de su hija Jimena, con la que tiene una excelente relación.

 
Madrid, años 20. Fotografía de Traveler.es

Para los que no somos madrileños, pero conocemos un poco Madrid, resulta curioso y de lo más interesante leer sobre el desarrollo urbanístico de la ciudad en los años 30, que se cuenta con detalle en la novela, el proyecto de la Universidad, la moderna Ciudad Lineal que se presenta como un gran fiasco, el Barrio de Prosperidad... 
A través de los personajes de la novela veremos cómo era la sociedad de un país muy desigual, muy vinculado a la religión y las tradiciones, en las que la mujer todavía tenía mucho por luchar por poder contar a la hora de decidir sobre su vida, sus finanzas o incluso poder acudir a las urnas, una España de hombres, de ideologías enfrentadas duramente y en la que la vida en el día a día iba complicándose cada vez más para todos, con la llegada de la guerra, que destruye a todos por igual.
Descubro gracias a esta novela a Mercedes de Vega, una escritora que se ha documentado magníficamente y que logra que el lector haga un viaje en el tiempo de lo más interesante, tratando la política, la situación social y las relaciones personales con un gran equilibrio entre la historia que transcurre en presente y la historia familiar de los Anglada. 
Una lectura en definitiva que os recomiendo sin dudarlo y con la que he disfrutado muchísimo.

domingo, 3 de enero de 2016

TARRO-LIBROS 2015. RECUENTO

A principios del año 2015 Carmen, del blog Carmen y Amigos, nos propuso un reto al que me apunté sin dudarlo: Solamente teníamos que comprometernos a meter un euro en un tarro de nuestra elección por cada libro terminado en el año (este año he dejado unos cuantos en el camino, así que no he sumado todo lo que me hubiese gustado). Ese dinero el último día del año se contaría y se gastaría en comprar nuevos libros. ¿Cómo negarse? La idea era estupenda, además de la ilusión de ir viendo cómo los euros iban sumando en el tarro, el hecho de compartirlo en un grupo de Facebook añadió el valor de conocer a otros lectores con y sin blog y tomar nota de muchas sugerencias lectoras apetecibles.
Una vez pasado este año lector, toca hacer balance de libros terminados y esta es mi lista de 2015 (no están ordenados, los he ido apuntando conforme sacaba las monedas:

(De algunos he hecho reseña, que encontraréis en forma de enlace pinchando sobre el título)

El nadador en el mar secreto. William Kotzwinkle. Navona. 96 págs.
Crímenes Exquisitos. Vicente Garrido y Nieves Abarca. Versátil. 800 págs
La insólita amargura del pastel de limón. Aimee Bender. Lumen. 320 págs
La hija del dragón. Myriam Millán, Amazon. 626 págs
Soy Pilgrim.  Terry Hayes. Salamandra. 864 págs
Ofrenda a la tormenta. Dolores Redondo. Destino. 544 págs
La Cata. Roald Dahl. Nórdica, 88 págs
Una pasión rusa. Reyes Monforte. Espasa. 592 págs
El ladrón de céntimos. Ediciones B. 288 págs
Puerto Escondido.María Oruña. Destino. 432 págs
Una Madre. Alejandro Palomas. Siruela. 248 págs
El despertar de la Señorita Prim. Natalia Sanmartín. Planeta. 352 págs
Aroma de Vainilla. Isabel Martínez Barquero. Amazon.  444  págs
El secreto de Vesalio. Jordi Llobregat. Destino. 544 págs
El invierno que tomamos cartas en el asunto.Ángeles Doñate. Ediciones B. 376 págs
Los dados del Señor. Carlos de la Fuente. Click Ediciones. 202 págs
Martyrium.Nieves Abarca y Vicente Garrido. Versátil. 512 págs
Maldita. Mercedes Pinto Maldonado. Ediciones B. 304 págs
Nos vemos allá arriba. Pierre Lemaitre. Salamandra. 448 págs
La reina del azúcar. Dolores García Ruiz. Versátil. 564 págs
¿Y tú qué clase de madre eres? Paula Daly. Random House. 336 págs
Crimen contra la humanidad. Alberto Vázquez-Figueroa. Ediciones B. 272 págs
Los caracoles no saben que son caracoles. Nuria Roca. Espasa. 288 págs
La abuela Lola. Cecilia Samartín. Martínez Roca. 448 págs
El amante japonés. Isabel Allende. Plaza y Janés. 352 págs
Tierra de Brumas. Cristina López Barrio. Plaza y Janés. 400 págs
El tren de los huérfanos. Christina Baker. Ediciones B. 360 págs
Un millón de gotas. Víctor del Árbol. Destino. 672 págs
La sangre de los crucificados. Félix Modroño. Algaida. 384 págs
Las lágrimas del agua. José Luis Hinojosa. Edición Digital. 432 págs
La vida es suero. Enfermera Saturada. Plaza y Janés. 128 págs
Nadie te encontrará. Chevy Stevens. Edición Digital. 279 págs
Mr. Mercedes. Stephen King.Plaza y Janés. 496 págs
Violetas de Marzo. Sarah Jio. Zeta Bolsillo. 336 págs
Detrás del cristal. Mayte Esteban. Ediciones B. 280 págs
La herencia de la rosa blanca. Raquel Rodrein. Roca Editorial. 644 págs
¿Te cuento un vino? Enrique López. Hispalibros. 163 págs
Escarlatina, a cociñeira defunta. Ledicia Costas. Xerais. 176 págs
El ángel caido. Amelia Noguera. Ebook. 169 págs
Un hotel en ninguna parte. Mónica Gutiérrez. Ebook. 186 págs



Un total de 40 libros en el año que suman un total de 15.418 páginas, así que el 31 de diciembre fui a mi librería de cabecera a invertir los 40 euros que conseguí, una tarea difícil, porque tenía muchos candidatos a venirse a casa... Compré dos ejemplares en papel y como me sobraron 3,50 €, con un par de euros más, compré un tercero en versión digital. Como veis, muy aprovechado mi tarro.
Aquí están mis tres elegidos


La Casa de las Miniaturas
Un día de otoño de 1686, una joven de dieciocho años llama a la puerta de una casa señorial en el barrio más acomodado de Ámsterdam. Nella Oortman se ha trasladado del campo a la ciudad para convivir con su marido, Johannes Brandt, un hombre maduro y distinguido comerciante que habita en la mansión en compañía de su hermana soltera y rodeado de fieles servidores. Como regalo de boda, Johannes obsequia a su flamante esposa un objeto muy de moda entre la gente pudiente de la época: una réplica de su propia casa en miniatura, que Nella deberá poblar con las figuras creadas por una desconocida miniaturista que ha encontrado por azar. Sin embargo, poco a poco, el amable pasatiempo se irá transformando en la clave de una serie de inquietantes revelaciones que conducirán a Nella a desenmascarar los secretos más oscuros de los actuales moradores de la casa —incluido su marido—, arrojando luz sobre los peligros que amenazan la supervivencia de su nueva familia.

Nadar Desnudas
Sophie nunca se ha sentido tan protegida y feliz como en su amistad con Morgana. Estas jóvenes, a quienes el destino reúne en el convulsionado Chile de principios de los setenta, descubren que es mucho lo que comparten, pero que sobre todo las hermana su sensibilidad por el arte y la poesía. Juntas forman un núcleo con códigos propios, que sienten indestructible. También están profundamente vinculadas por un mismo amor, Diego, el padre de Sophie. Sin embargo, la pasión fulminante entre Morgana y éste traspasará la frontera de lo prohibido, quebrando el único ámbito de estabilidad de su hija.Casi treinta años después, los eventos del 11 de septiembre de 2001 turban a una Sophie ya consagrada como artista plástica. A su mente regresa otro 11 de septiembre, ese que truncó la vida de su familia, de la cual ella nunca más quiso saber. Ahora, por primera vez, se arriesgará a abrir un pequeño espacio a ese pasado que bloqueó en un intento por recuperar lo perdido.

El Aroma del Crimen
A Vicente Parra, oficial instructor de la Ertzaintza, con sede en el barrio del Antiguo de San Sebastián, le son asignados dos casos aparentemente muy diferentes. La diseñadora de moda Elena Castaño ha sido salvajemente apuñalada en su mansión y aunque los indicios apuntan a un robo, pronto queda claro que se trata de un crimen personal disfrazado de asalto. El otro caso es la muerte por insuficiencia renal y hepática de un joven llamado Cristian Jose, bedel en la universidad. La madre del joven sospecha que la muerte no fue natural pues ha encontradoimportantes cantidades de dinero en efectivo en su casa y ademas llevaba últimamente un tren de vida que no se correspondía con su sueldo. Vicente pronto descubre que los sospechosos están todos relacionados con el mundo de la gastronomía, y mas cuando la autopsia del cadáver de Cristian no ofrece dudas sobre las causas de su muerte.



Desde hoy está en marcha el Reto Tarro-libros 2016, si os apetece uniros AQUÍ está toda la información.¡Animaos!